Rue20 Español/Rabat
Un reciente informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas destaca el creciente papel de Marruecos en la diplomacia africana y su influencia dentro de la organización internacional.
El documento, publicado el miércoles 19 de noviembre, subraya la consolidación del Reino como un actor clave en la configuración de la política africana en la ONU.
El informe analiza la dinámica del grupo A3, que agrupa a los tres miembros africanos del Consejo de Seguridad, y señala cómo Marruecos se ha posicionado en el centro de las evoluciones geopolíticas que están redefiniendo el equilibrio de poder en el continente.
El documento destaca que varios estados africanos recurren a la experiencia diplomática marroquí para fortalecer la coherencia de sus posiciones, lo que evidencia el arraigo del Reino en las dinámicas colectivas africanas. Esta creciente influencia se atribuye a la presencia activa y continua de Marruecos en los procesos de concertación africana.
Uno de los puntos clave del informe es la proyección de Marruecos como un posible representante de África del Norte en el Consejo de Seguridad para el ciclo 2028-2029, compitiendo con Libia. Esta mención, incluida en las previsiones oficiales, es un testimonio de la credibilidad del Reino y su capacidad para defender las prioridades africanas en el ámbito multilateral.
El informe también aborda la cuestión del Sáhara marroquí, señalando cambios significativos en las posturas de varios países africanos. Si bien reconoce las históricas divergencias entre los estados francófonos y anglófonos, el documento subraya que varios países anglófonos se han acercado a las posiciones marroquíes, lo que refleja la eficacia de la diplomacia marroquí.
Esta realineación es particularmente evidente en las discusiones sobre la MINURSO, donde las actitudes de los miembros africanos muestran una dinámica más equilibrada y, a menudo, más favorable a la postura marroquí. El informe también destaca el creciente aislamiento de ciertas posiciones regionales que no logran el consenso africano, lo que indirectamente refuerza la postura de Marruecos.
El informe del Consejo de Seguridad concluye que Marruecos se ha posicionado como un actor estabilizador y constructivo en los debates africanos. Su creciente influencia en los mecanismos continentales refleja un compromiso diplomático duradero, reconocido cada vez más por sus socios.
En resumen, el informe pinta un retrato de un Marruecos en ascenso estratégico, consolidando su presencia, ganando apoyo y emergiendo como uno de los principales polos diplomáticos del continente africano en la ONU.
