Rue20 Español/Tánger
Meryem Ghoua
El Gran Estadio Ibn Battuta de Tánger ha completado una de las obras más ambiciosas de su reciente historia: la instalación de su nueva cubierta. La estructura, que abarca 55.000 metros cuadrados, ha sido montada en tan solo 69 días, un hito que establece un récord internacional para cubiertas de estas dimensiones.
La finalización de la cubierta marca un paso crucial en la renovación global del estadio, un proyecto que ha transformado por completo sus instalaciones y que prepara a la ciudad para dos eventos históricos: la Copa Africana de Naciones de 2025 y el Mundial de 2030, que Marruecos coorganizará con España y Portugal.
La nueva cubierta, fabricada con un material especializado de origen alemán resistente a la humedad, la corrosión y el viento, protege la totalidad de las gradas sin impedir la entrada de luz natural. Esta mejora se suma a otras importantes, como el aumento de la capacidad del estadio a 75.000 espectadores y la renovación del césped con un sistema híbrido de fibras sintéticas.
La Real Federación de Fútbol de Marruecos ha destacado que el estadio también cuenta con un sistema de iluminación actualizado, diseñado para cumplir con los requisitos de retransmisión de la FIFA, nuevas pantallas gigantes y un sistema de sonorización centralizado. Además, se ha habilitado un centro digital de operaciones que controla cerca de 900 cámaras para garantizar la seguridad.
Las zonas internas del estadio han sido remodeladas, incluyendo 142 palcos repartidos en tres niveles, áreas VIP y una tribuna de honor ampliada. Se han habilitado pasillos y ascensores para autoridades y personas con movilidad reducida.
La Copa Africana de Naciones de 2025, que inicia en poco más de un mes, será la primera prueba del recinto tras la instalación del nuevo techo y la puesta al día de todos los sistemas. Se espera que el príncipe heredero Moulay Hassan inaugure oficialmente las instalaciones en los próximos días.
La renovación del Ibn Battuta forma parte de un programa nacional de modernización deportiva que incluye la actualización de otros estadios importantes del país, como el Estadio Moulay Abdellah de Rabat. Las autoridades marroquíes ven estas inversiones como un refuerzo de la posición del país como sede de grandes competiciones y un impulso para el desarrollo económico y turístico.
