Rue20 Español/El Aaiún
Rusia anunció al enviado de la ONU para el Sáhara marroquí, Staffan de Mistura, su apoyo a los esfuerzos internacionales destinados a resolver el conflicto artificial del Sáhara, basándose en la adopción por parte del Consejo de Seguridad de la ONU de la resolución número 2797 el 31 de octubre pasado.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso informó ayer miércoles que el viceministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Vershinin, mantuvo una llamada telefónica con el Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sáhara, Staffan de Mistura, dedicada a discutir formas de impulsar el proceso de resolución de la ONU tras la emisión de la última resolución del Consejo de Seguridad.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso indicó que, durante la llamada, la parte rusa reiteró su apoyo al papel de liderazgo que desempeña las Naciones Unidas en la búsqueda de una solución política aceptable para todas las partes, sobre la base de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y las medidas compatibles con los principios y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas.
El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el 31 de octubre de 2025 la resolución número 2729, que insta a todas las partes involucradas en el conflicto del Sáhara —Marruecos, Argelia, el Polisario y Mauritania— a entablar negociaciones para resolver el conflicto en el marco de la propuesta marroquí de autonomía.
La resolución obtuvo 11 votos a favor, mientras que 3 países se abstuvieron de votar: China, Rusia y Pakistán; Argelia no participó en la votación. Así, la resolución fue adoptada oficialmente, considerándose un cambio significativo en el conflicto al avanzar el proceso político hacia la negociación sobre la propuesta de autonomía.
Estados Unidos, en su calidad de portador del lápiz, preparó esta resolución. A pesar de los intentos de Argelia por modificar sus cláusulas y evitar la inclusión de la autonomía marroquí como única solución al conflicto del Sáhara, sus esfuerzos fracasaron. Rusia, aunque expresó reservas sobre el lenguaje de la resolución, no hizo uso de su derecho de veto.
El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, consideró en una reciente entrevista en el Canal 2M que SM el Rey Mohammed VI intervino personalmente en las horas previas a la votación de la resolución en el Consejo de Seguridad, manteniendo contactos con algunos líderes, lo que garantizó que la resolución obtuviera los votos suficientes para su aprobación sin que se utilizara el derecho de veto en su contra.
Según numerosos expertos en el dossier del Sáhara, la resolución 2797 representa el verdadero comienzo del fin del conflicto en el Sáhara bajo la soberanía marroquí, especialmente ante el gran apoyo que está recibiendo actualmente la propuesta de autonomía por parte de la mayoría de los países del mundo.
