Rue20 Español/Rabat
Tras declarar que ha llegado el momento de expulsar a España de la OTAN, Donald Trump saludó este lunes a Pedro Sánchez con una sonrisa en la Cumbre de la Paz de Sharm el Sheij, Egipto, donde se anunció oficialmente el alto al fuego en Gaza mediante un acuerdo entre Hamás e Israel.
Se trata del primer encuentro entre ambos mandatarios desde las tensiones provocadas por el gasto en defensa el pasado verano, cuando el presidente español se negó a gastar el mismo porcentaje (5%) que los demás miembros de la OTAN, quedándose en el 2,1% del PIB de su país. Esta decisión provocó la ira del presidente estadounidense, quien incluso amenazó con imponer más aranceles sobre España.
Según la prensa española, aunque el encuentro fue cordial ante las cámaras, los gestos revelaron cierta tensión simbólica. Trump tiró varias veces de la mano de Sánchez, una actitud habitual en el mandatario estadounidense, interpretada como un gesto de dominancia. El saludo concluyó con palmaditas de Trump y una breve respuesta del presidente español, que le tomó el brazo.
El líder republicano saludó a más de treinta mandatarios reunidos en Egipto, pero dedicó unos segundos más a Sánchez, algo que no ocurrió con otros participantes como Tony Blair, lo que reforzó la atención mediática sobre el encuentro.
Las diferencias sobre el gasto militar no son nuevas. Cuando se aprobó elevar el gasto en la OTAN, España pidió que fuera algo opcional. Trump criticó entonces que España “siempre ha pagado muy poco” y afirmó que la considera “un problema” para alcanzar los objetivos de gasto de la Alianza.
