Rue20 Español/Rabat
El Gobierno español ha asegurado que todos los productos comercializados dentro de la Unión Europea cumplen con los estrictos requisitos impuestos por la legislación europea en materia de seguridad sanitaria y fitosanitaria, así como de calidad de los productos comerciales, independientemente de si son producidos dentro de la Unión o importados de otros países como Marruecos; destacando que «cualquier producto importado de Marruecos debe cumplir con las estrictas normas de la Unión Europea sobre seguridad alimentaria, por lo que no se puede hablar de competencia desleal en este sentido».
El gobierno de Madrid, en respuesta a una pregunta parlamentaria presentada por Agustín Almodóbar Barceló, miembro del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, sobre las medidas de control de las importaciones de frutas y verduras procedentes de Marruecos, explicó que «todos los productos agrícolas y alimenticios importados de países fuera de la Unión Europea están sujetos a procedimientos de control en el momento de la importación, que se llevan a cabo en la frontera por las aduanas de cada Estado miembro que es punto de entrada de mercancías a la Unión».
La misma fuente continuó diciendo que «las autoridades competentes en España realizan inspecciones oficiales de acuerdo con la evaluación del nivel de riesgo y a la frecuencia adecuada, que incluyen todos los sectores y todos los operadores, actividades y bienes sujetos a la legislación europea específica sobre la cadena agroalimentaria; estas operaciones tienen como objetivo impedir la entrada de productos no conformes en el territorio de la Unión Europea».
Además, la respuesta del Gobierno español confirmó la existencia de un sistema de control a nivel europeo a través de mecanismos de coordinación entre las autoridades de los Estados miembros y la Comisión Europea, lo que garantiza un control eficaz en toda la Unión.
El mismo documento, citando datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), señaló que las importaciones de España de países no pertenecientes a la Unión Europea en el sector de frutas y verduras ascendieron en 2024 a unos 2,44 millones de toneladas, por un valor de 4.119 millones de euros, de los cuales 860.000 toneladas de verduras por un valor superior a 1.000 millones de euros, mientras que el valor de las exportaciones españolas del mismo sector superó los 20 millones de euros.
En cuanto a Marruecos específicamente, las importaciones de España de frutas y verduras procedentes del país africano en 2024 superaron las 742.000 toneladas, con un aumento anual de más del 4 por ciento, de las cuales unas 295.000 toneladas de verduras y 176.000 toneladas de frutas; el pimiento, las judías verdes y el tomate encabezaron la lista de productos agrícolas que Madrid importó de Rabat.
En un contexto similar, el gobierno español enfatizó que «no se pueden imponer restricciones a las importaciones en cumplimiento de las normas del comercio multilateral y el acuerdo de asociación que regula las relaciones comerciales entre la Unión Europea y Marruecos», destacando que «el sector agrícola en general es un sector estratégico con un carácter multifuncional, que proporciona alimentos a la sociedad y gestiona los recursos ambientales esenciales».
El mismo gobierno explicó que «los acuerdos comerciales ofrecen grandes ventajas a España, ya que aportan beneficios que van más allá del aspecto puramente comercial, y son muy positivos para la economía nacional en su conjunto, y están sujetos a las normas del comercio mundial, lo que los hace vinculantes para todas las partes firmantes».
En definitiva, concluyó «no entender lo que se quiere decir con la expresión ‘competencia desleal’, ya que estas mismas normas son las que han permitido a España ser un actor clave en el sector europeo y mundial de frutas y verduras, tanto en términos de producción como de exportación», destacando su firme compromiso de apoyar el sector nacional de frutas y verduras.
