Rue20 Español/Rabat
Una espectacular fuga del general Abdelkader Haddad, conocido como «Nacer El-Djinn», exdirector de seguridad interna argelina, ha desencadenado una crisis de proporciones en Argelia, según informan fuentes periodísticas de España y Francia.
La huida, descrita como «increíble» por el diario español El Confidencial, ha revelado profundas divisiones en el seno del poder argelino y ha puesto de manifiesto la inestabilidad en la cúpula militar y política del país.
Según El Confidencial, el general Haddad, quien se encontraba bajo arresto domiciliario, logró escapar de la vigilancia y llegar a las costas españolas en una lancha rápida, emulando la ruta de los inmigrantes ilegales.
El periodista Ignacio Cembrero cita fuentes en Alicante, donde el general posee propiedades, indicando que la fuga se produjo entre la noche del 18 y la mañana del 19 de septiembre.
La fuga de El-Djinn, quien se desempeñó como jefe de la Dirección General de Seguridad Interna hasta su destitución en mayo, ha provocado un despliegue de seguridad sin precedentes en Argelia.
El periódico francés Le Monde informa de un amplio operativo de seguridad en Argel y sus suburbios, con puestos de control, cierre de carreteras y registros exhaustivos, una situación que recuerda a los años de la «década negra» de los noventa.
Le Monde señala que la desaparición del general ha generado «un choque violento» en la cúpula del poder argelino, con una reunión de emergencia del Consejo Superior de Seguridad y especulaciones sobre la colusión dentro de los organismos de seguridad que facilitaron la fuga.
El silencio de los medios locales, sometidos a la censura, solo ha alimentado los rumores sobre el paradero de El-Djinn, quien se cree que podría estar en España, donde ya residió entre 2015 y 2020.
La fuga de El-Djinn, considerado un «almacén de secretos» para la élite gobernante, se produce en un contexto de inestabilidad y purgas en el seno de las fuerzas armadas argelinas.
La destitución de El-Djinn fue precedida por la del general M’henna Djebbar, director de la inteligencia exterior, en septiembre de 2024.
Desde la llegada al poder del presidente Abdelmadjid Tebboune en 2019, se han sucedido siete jefes en la inteligencia exterior y cinco en la seguridad interna, reflejando la profunda crisis que atraviesa el régimen.
La caída de El-Djinn, según el periodista argelino Farid Alilat, podría estar relacionada con investigaciones sobre corrupción que involucraban a personas cercanas al presidente.
Le Monde destaca que la fuga de El-Djinn evidencia la profundidad de las divisiones internas, que han sido exacerbadas por el movimiento popular de 2019-2020 y las subsecuentes campañas de purga.
El caso de El-Djinn también pone de relieve la postura de España ante los exiliados argelinos. A diferencia de los militares de menor rango, España no ha extraditado a los altos mandos argelinos.
El diario El Confidencial recuerda el caso del general Khaled Nezzar, quien se refugió en Barcelona antes de regresar a Argelia tras la muerte del general Gaid Salah, y el del coronel Omar Benchaid, que murió en circunstancias sospechosas en Alicante.
La fuga de Naser El-Djinn y la reacción del gobierno argelino sugieren una profunda crisis de confianza y una lucha por el poder en el seno del régimen.
