Rue20 Español/Rabat
Un documento diplomático ha destapado una contradicción flagrante en el discurso oficial de Sudáfrica respecto a la visita del expresidente Jacob Zuma a Marruecos en julio pasado, revelando una coordinación previa entre la Embajada sudafricana en Rabat y e Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí, a pesar de las críticas públicas del partido gobernante, el Congreso Nacional Africano (ANC), que tildó la recepción de Zuma como una «provocación» por parte de Marruecos.
La correspondencia, fechada el 11 de julio de 2025, detalla que la Embajada sudafricana solicitó formalmente facilidades protocolarias completas para Zuma y su comitiva, incluyendo el uso de la sala de honor del aeropuerto de Rabat-Salé.
Aunque la visita fue presentada como «privada», los documentos confirman una meticulosa preparación, con un equipo de avanzada y otro de acompañamiento oficial que organizó el viaje con días de antelación, desmintiendo las afirmaciones de «sorpresa» o de un supuesto carácter no oficial promovidas por algunos líderes del ANC.


La revelación pone en entredicho las acusaciones vertidas por el partido gobernante, que calificó el izado de la bandera marroquí durante la recepción de Zuma como un «error protocolario».
Lejos de ser un acto improvisado, los documentos evidencian una complicidad oficial sudafricana, lo que sugiere que las críticas del ANC podrían responder a maniobras políticas internas o un intento de mitigar presiones externas.
Analistas políticos han señalado que esta contradicción pone de manifiesto una profunda división en las instituciones sudafricanas, donde la línea diplomática oficial choca con los discursos ideológicos del ANC, particularmente en torno a las relaciones con Marruecos y su postura sobre la integridad territorial del Reino.
Este hecho diplomático no solo pone en cuestión la narrativa oficial del ANC, sino que también podría tener repercusiones en las dinámicas políticas internas de Sudáfrica.
