Rue20 Español/Dajla
A un día de la Fiesta del Trono, Marruecos celebra no solo los 26 años de reinado de Su Majestad el Rey Mohammed VI, sino también el creciente respaldo internacional a su soberanía sobre el Sáhara y al plan de autonomía propuesto para la región.
El 2025 ha sido un año particularmente fructífero para la diplomacia marroquí, con numerosos países sumándose al consenso internacional que reconoce la seriedad y credibilidad de la iniciativa marroquí como la vía más viable para una solución definitiva al diferendo regional.
Desde el inicio de su Reinado, el Rey Mohammed VI ha impulsado una estrategia proactiva que ha transformado la gestión del expediente del Sáhara marroquí, pasando de la defensa a la iniciativa.
El nuevo modelo de desarrollo para las provincias del sur, lanzado en 2015, ha sido fundamental en esta transformación. Proyectos de gran envergadura como la autopista Tiznit-Dajla, que conecta el corazón de Marruecos con su extremo sur, demuestran la apuesta del Reino por el desarrollo socioeconómico de la región, atrayendo inversiones y generando oportunidades para la población local.
Esta estrategia de desarrollo, junto con la iniciativa de autonomía presentada en 2007, ha contribuido a fortalecer la posición de Marruecos y a generar un amplio apoyo internacional.
El 2025 ha sido testigo de la consolidación de este apoyo, con la adhesión de un grupo diverso de naciones a la lista de países que respaldan el plan de autonomía. En Europa, Bélgica ha calificado la propuesta marroquí como una «muy buena base para una solución aceptada por las partes», mientras que Albania la considera una «base seria y creíble». España, un actor clave en la región, ha reiterado su firme apoyo a la iniciativa marroquí, considerándola la «base más seria, creíble y realista» para la resolución del conflicto. Reino Unido, Estonia, Moldavia y Croacia también se han sumado a este consenso europeo.
El apoyo se extiende más allá del continente europeo. Kenia ha calificado el plan de autonomía como la «única solución sostenible», mientras que el Reino Unido lo considera «la base más creíble, viable y pragmática» para una solución duradera.
Panamá, Ecuador y Macedonia del Norte también han expresado su respaldo, subrayando el realismo y el potencial de la iniciativa marroquí. Portugal, por su parte, ha ofrecido su «pleno apoyo», calificándola como la «base más seria, creíble y constructiva» para una solución.
Ghana la considera la «única base realista y sostenible» para una solución mutuamente aceptable, y Eslovaquia se ha convertido en el vigésimo tercer Estado miembro de la Unión Europea en respaldar la propuesta.
En América Latina, el Parlamento Centroamericano (PARLACEN) ha aprobado una resolución expresando su apoyo al plan de autonomía, instando a la comunidad internacional a respaldar los esfuerzos diplomáticos para una solución pacífica.
La visita de una delegación del PARLACEN a El Aaiún en abril de 2025 y la posterior «Declaración de Laayún» refuerzan aún más este apoyo. Incluso figuras influyentes como el expresidente sudafricano Jacob Zuma han expresado su apoyo al plan.
El Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, ha reiterado recientemente el apoyo de Estados Unidos, calificando la propuesta marroquí de autonomía como la «única base para una solución justa y duradera». Este continuo respaldo de potencias mundiales, junto con la creciente adhesión de otros países, consolida la posición de Marruecos y la viabilidad del plan de autonomía como la vía más prometedora para la paz, la estabilidad y el desarrollo en la región.
La visión y la estrategia diplomática de SM el Rey Mohamed VI han sido cruciales para lograr este amplio respaldo internacional. Su enfoque proactivo, centrado en el desarrollo socioeconómico de las provincias del sur y en un diálogo constructivo con la comunidad internacional, ha dado frutos, aislando a quienes se oponen a una solución pacífica y realista.
El creciente apoyo internacional al plan de autonomía es un logro significativo que no solo refuerza la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, sino que también allana el camino hacia una solución definitiva que beneficie a toda la región.
