Rue20 Español/ Fez
El ministro del Interior francés, Bruno Retailleau, acusa al consulado de Argelia en Toulouse de haber entregado cientos de pasaportes a inmigrantes en situación irregular en Francia. Por ello, instruirá a los prefectos para no reconocer estos pasaportes como válidos para regularizaciones, según declaró en una entrevista concedida a Le Figaro.
Retailleau se muestra muy favorable a poner fin a los acuerdos de 1968, que otorgan un estatuto especial a los ciudadanos argelinos para viajar, residir y trabajar en Francia. Si no se denuncian antes de que termine el actual mandato presidencial, propone hacerlo tras las próximas elecciones. «S’ils ne sont pas dénoncés avant la fin de ce quinquennat, il faudra le faire après la prochaine présidentielle», advirtió.
El ministro justifica este endurecimiento apelando al principio de reciprocidad, asegurando que «hoy es Argelia la que se niega a respetar el acuerdo de 1994 sobre la readmisión de sus ciudadanos». Retailleau también adelantó que ha solicitado a sus servicios «preparar varias medidas para impedir la entrada, establecimiento o desplazamientos en Francia de miembros de la nomenklatura argelina implicados en el descrédito de Francia».
Además, criticó abiertamente la línea diplomática del Elíseo y del Quai d’Orsay, asegurando que la estrategia de «buenos sentimientos» ha fracasado y citó como ejemplo la detención en Argelia de dos ciudadanos franceses, el escritor Boualem Sansal y el periodista Christophe Gleizes, a quienes calificó como «símbolo del fracaso de una diplomacia ingenua».
Retailleau afirmó que trasladará esta postura al presidente Emmanuel Macron en una reunión prevista la próxima semana: «Hay que cambiar de tono, asumir una relación de fuerza que el poder argelino ha escogido por sí mismo», insistió, preguntándose si «al privilegiar la estrategia diplomática, Emmanuel Macron ha condenado a Francia a la impotencia en su relación con Argelia».
Por último, hizo un llamamiento a bloquear a nivel europeo la negociación del acuerdo de asociación con la Unión Europea, asegurando que «Argelia obtiene una ventaja comercial considerable gracias a los aranceles preferenciales» y concluyó: «Es hora de volver a la firmeza y centrarse en defender nuestros intereses».
