Rue20 Español/Tánger
Marruecos se consolida como un destino predilecto para las grandes fortunas africanas, según el último informe de Henley & Partners, firma líder en movilidad de riqueza y ciudadanía por inversión.
El Reino se posiciona segundo en el continente, solo por detrás de Seychelles, atrayendo a inversores con una propuesta que va más allá de las ventajas fiscales de los paraísos tradicionales.
El informe destaca el modelo híbrido marroquí, basado en la estabilidad política, reformas económicas estructurales, infraestructuras modernas y una ubicación estratégica entre los mercados europeos y africanos. Iniciativas como la digitalización de servicios públicos, la simplificación de trámites fiscales y aduaneros, y el fomento de la inversión extranjera, junto con el desarrollo de polos industriales y tecnológicos como Tánger Med, Casablanca Finance City y el OCP Green Energy Hub, contribuyen a este atractivo.
La seguridad jurídica para las inversiones, la regulación de las transferencias de capital y la protección de los derechos de propiedad son factores clave para atraer a inversores que buscan previsibilidad.
Mientras Casablanca, con 11 centimillonarios (individuos con fortunas superiores a 100 millones de dólares), se mantiene como el principal centro financiero del país y octavo en África, las proyecciones apuntan a Marrakech como la ciudad con mayor crecimiento patrimonial para 2035. Con 14 centimillonarios, Marrakech se ubica quinta en el ranking continental, impulsada por su atractivo cultural e histórico para las élites europeas, un mercado inmobiliario de lujo competitivo y una oferta de servicios exclusivos que priorizan la discreción y el confort.
A nivel continental, Ciudad del Cabo (34 centimillonarios), El Cairo (27), Johannesburgo (24) y Marrakech (14) lideran la lista. La presencia de Marrakech por encima de Casablanca refleja una tendencia emergente: el auge de ciudades que combinan calidad de vida, estilo de vida e inversión. Marruecos se erige como punta de lanza de esta tendencia en el África francófona, presentando una alternativa al dominio histórico de Sudáfrica en la región anglófona.
El informe también subraya el papel de los programas de residencia premium para inversores extranjeros que buscan una segunda residencia con ventajas fiscales y geográficas.
Las proyecciones marroquíes indican una alta tasa de crecimiento en el número de millonarios y centimillonarios para 2035, la más alta del norte de África. Este ascenso refleja una mutación geopolítica donde la movilidad de capitales se convierte en un instrumento de poder blando.
El desafío para Marruecos reside en traducir este atractivo en prosperidad compartida, transformando la riqueza en inversiones inclusivas en sectores como startups, educación, salud e industrias verdes, evitando la creación de «escaparates elitistas» con alta concentración de riqueza y escasa redistribución.
