Rue20 Español/Rabat
El Secretario General del Partido del Progreso y el Socialismo (PPS) de Marruecos, Mohamed Nabil Benabdallah, y el miembro del Buró Político, Said El Bakkali, comenzaron una fructífera jornada en La Habana como parte de una gira latinoamericana para fortalecer el apoyo a la soberanía marroquí sobre el Sáhara.
Desde su llegada al Aeropuerto Internacional de La Habana, la delegación del PPS fue recibida con una cálida bienvenida, dando inicio a una serie de reuniones de alto nivel con figuras clave del Partido Comunista de Cuba (PCC).
Entre los encuentros destacan las conversaciones con Emilio Lozada García, miembro del Buró Político del PCC y Jefe del Departamento de Relaciones Exteriores; Jorge Broche Lorenzo, miembro del Secretariado del Comité Central y del Buró Político, Jefe del Departamento de Asuntos Económicos; el Dr. Jorge Artado, Rector de la Universidad «Nico López» del PCC; y Fernando González Llort, Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos. La delegación también visitó el Centro Fidel Castro.
Las discusiones, descritas como fraternales y positivas, abordaron una amplia gama de temas, incluyendo la situación en Cuba frente al bloqueo estadounidense y las medidas coercitivas impuestas por Washington, así como la solidaridad del PPS con el pueblo cubano.
Las conversaciones se centraron en la aspiración del pueblo marroquí al desarrollo y la consolidación de su unidad territorial, la construcción democrática, el progreso económico y la justicia social.
También se abordaron temas de la agenda internacional, como la situación mundial y las transformaciones que experimenta, la causa palestina y la lucha contra la «arrogancia sionista», y las vías para fortalecer las relaciones bilaterales entre el PPS y el PCC.
La visita a Cuba se interpreta como un intento de Marruecos por reforzar su presencia política en Latinoamérica y buscar aliados estratégicos en el contexto de la recomposición de las relaciones internacionales y la creciente influencia Sur-Sur.
El PPS describe esta iniciativa como una muestra de la capacidad de Benabdallah para combinar el compromiso partidista con la defensa del «interés superior de la Nación» y la unidad política en Marruecos en torno a la cuestión del Sáhara.
