Rue20 Español/Rabat
El gigante minero australiano Fortescue Metals Group ha anunciado su interés en desarrollar un ambicioso proyecto de interconexión eléctrica entre el norte de África y Europa, con Marruecos como posible punto de partida.
Este anuncio se produce en un momento en que otro proyecto similar, liderado por Xlinks, busca conectar Guelmim con el suroeste de Inglaterra.
La propuesta de Fortescue, según declaraciones de su fundador y director Andrew Forrest al periódico británico The Telegraph, contempla la construcción de parques solares de hasta 100 gigavatios (GW) en el norte de África y la instalación de múltiples cables submarinos capaces de transportar hasta 500 teravatios-hora (TWh) de electricidad al año a Europa, una cantidad comparable al consumo anual de Alemania.
Un proyecto ambicioso con enfoque en la estabilidad energética
El proyecto de Fortescue, que incluiría sistemas de almacenamiento en baterías y potencialmente centrales eléctricas de hidrógeno para garantizar un suministro continuo, promete reducir las facturas de electricidad en Europa y mejorar la estabilidad de la red.
A diferencia de Xlinks, que busca un Contrato por Diferencia (CFD) con el gobierno británico, Forrest ha indicado que no busca subvenciones, sino un acuerdo de compra de electricidad a precios de mercado durante un período determinado.
Este nuevo proyecto se suma a un creciente interés internacional por el potencial de Marruecos en energías renovables.
La abundante insolación y los vientos regulares del país lo convierten en un lugar ideal para la generación de energía solar y eólica. Sin embargo, este interés plantea interrogantes sobre la soberanía energética de Marruecos y el modelo de explotación de sus recursos naturales.
Mientras las empresas internacionales se apresuran a capitalizar este potencial, la ausencia de actores marroquíes en estos megaproyectos es notable.
Expertos señalan la necesidad de que Marruecos se asegure de que estos proyectos generen un valor añadido significativo para el país, más allá de la simple exportación de energía.
Se aboga por la integración industrial local y la participación de capital marroquí como requisitos previos para la aprobación de estos proyectos.
El ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, reafirmó esta postura el 12 de julio de 2023, al destacar la importancia de «asociaciones más avanzadas, donde el valor añadido marroquí sea mayor,» en el contexto del acuerdo pesquero con la UE.
La participación de empresas marroquíes en estos proyectos no solo aseguraría una mayor repercusión económica para el país, sino que también posicionaría a Marruecos como un actor clave en la transición energética global, en lugar de ser simplemente un proveedor de recursos.
El futuro de la energía renovable en Marruecos dependerá de la capacidad del país para aprovechar estas oportunidades y convertir su «oro verde» en prosperidad para sus ciudadanos.
