Rue20 Español/El Hayeb
MCEG (Morocco Consulting Environment Global), filial del grupo Bugshan Morocco, ha inaugurado oficialmente su nueva planta de producción de agua de manantial natural ACYL, ubicada en el municipio de Laqsir, provincia de El Hajeb.
Este proyecto industrial, fruto de una inversión de más de 150 millones de dirhams, se enmarca en la estrategia de diversificación de Bugshan Morocco y marca una nueva etapa en su voluntad de consolidar su presencia en el sector agroalimentario marroquí, según informa un comunicado al que tiene acceso Rue20 Español.

La inauguración contó con la presencia del ministro de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, representantes de las autoridades locales, así como directivos de MCEG y del grupo Bugshan.
En esta ocasión, el ministro elogió un proyecto de gran impacto, tanto económico como ambiental: «Esta inversión representa un modelo de proyecto productivo y sostenible, con repercusiones positivas para la provincia de El Hajeb. Contribuye a dinamizar el sector de las aguas embotelladas al tiempo que refuerza nuestra soberanía industrial». También destacó los esfuerzos realizados para integrar las mejores tecnologías en materia de energías renovables, tratamiento de aguas residuales y gestión responsable de los recursos hídricos.
Por su parte, Hafid Alaoui, director general de MCEG, destacó la dimensión estructural de este proyecto para el desarrollo de la empresa y del territorio: «Esta unidad está diseñada para producir hasta 45.000 botellas por hora. Encarna nuestro compromiso con un desarrollo sostenible y una producción respetuosa con las normas ambientales más estrictas. También permitirá la mejora de las competencias de los jóvenes talentos marroquíes, especialmente a través de programas de formación».
ACYL, agua natural de la cuenca del Sebú
Procedente de la cuenca del Sebú, el agua ACYL es reconocida por su ligereza y su equilibrio mineral natural. La marca pone el acento en la calidad, respetando las normas nacionales e internacionales, y asegurando un control riguroso durante todo el proceso de producción.
ACYL también innova en el plano ecológico al convertirse en la primera marca de agua en Marruecos en adoptar el tapón solidario, un tapón unido a la botella que facilita el reciclaje y reduce los residuos plásticos, de acuerdo con las nuevas normativas europeas.
Una producción pensada para el futuro
La unidad de producción ilustra un modelo integrado de sostenibilidad. La planta está equipada con 360 paneles solares, que permiten cubrir hasta el 40% de sus necesidades energéticas. También se ha instalado una estación de tratamiento de aguas residuales; las aguas recicladas se utilizan para irrigar una granja ecológica vecina, en línea con una lógica de economía circular.
En el plano social, el proyecto ha generado más de 300 empleos, de los cuales 110 son directos. MCEG acompaña esta dinámica con formación continua, con el objetivo de garantizar una sólida competencia en sus equipos.
Perspectivas de desarrollo ambicioso
Con el crecimiento de la demanda en el mercado marroquí, MCEG ya prevé ampliar su capacidad de producción y reforzar su red de distribución en todo el Reino. La empresa también pretende acentuar sus compromisos medioambientales, en particular aumentando la proporción de energía solar utilizada en su proceso de producción.
A través de ACYL, MCEG aspira a convertirse en un actor clave del sector de las aguas embotelladas en Marruecos, combinando el rendimiento industrial, la responsabilidad medioambiental y el impacto socioeconómico positivo.
