Rue20 Español/Dajla
Marruecos ha dado luz verde a un ambicioso proyecto para la producción de hidrógeno verde en el Sáhara marroquí, movilizando una inversión estimada en 30.000 millones de euros y atrayendo a importantes empresas españolas e internacionales.
El plan, que abarca una superficie de 300.000 hectáreas, se centra en la creación de un ecosistema energético limpio que aprovechará los abundantes recursos solares y eólicos de la región.
El Gobierno marroquí ha seleccionado a varios consorcios para desarrollar este proyecto, entre los que destacan la alianza entre la española Acciona y la alemana Nordex (como parte de ORNX), junto a la empresa estadounidense Ortus; y la colaboración entre la española Moeve (antes Cepsa) y la emiratí Taqa, la mayor generadora de electricidad de Marruecos.
También participarán la saudí Acwa Power, el conglomerado chino formado por Grupo Unido de Energía (UEG) y la compañía eléctrica de las Tres Gargantas (CTG), y la empresa marroquí Nareva. Fuera del proceso de selección, pero con participación directa, se encuentran las francesas TotalEnergies y Engie, esta última asociada al gigante minero marroquí OCP.
La iniciativa se centrará en la producción de amoniaco verde a partir de la electrólisis del agua marina desalada, utilizando energía solar y eólica.
Este amoniaco, además de ser un vector energético en sí mismo, servirá como materia prima para la producción de acero y otros productos industriales.
El proyecto contempla la construcción de infraestructuras complementarias, incluyendo puertos y gasoductos para la exportación, principalmente hacia la Unión Europea, y plantas desalinizadoras para garantizar el suministro de agua.
La apuesta de Marruecos se alinea con sus objetivos de alcanzar el 50% de energías renovables en su matriz eléctrica para 2030 y de aprovechar la creciente demanda europea de hidrógeno verde, impulsada por los planes de descarbonización de la Unión Europea.
El país busca posicionarse como un proveedor clave de este combustible limpio, aprovechando las ventajas geográficas del Sáhara, con sus 3.000 horas anuales de sol y vientos atlánticos constantes.
La participación de empresas españolas como Acciona y Moeve es significativa, consolidando su presencia en el sector energético marroquí.
Acciona, por ejemplo, ya ha desarrollado proyectos de gran envergadura en el país, como la planta termosolar de Uazarzat y la megadesaladora de Casablanca.
El ICEX, España Exportación e Inversiones, destaca la experiencia española en el sector del hidrógeno verde, liderando el 40% de los proyectos europeos en este ámbito.
El proyecto también busca impulsar el desarrollo económico de las provincias del sur de Marruecos. La construcción de un macropuerto en Dajla, por ejemplo, se prevé como un motor de desarrollo regional.
Aunque el coste del hidrógeno verde aún es superior al del hidrógeno producido a partir de gas natural, el proyecto marroquí se presenta como una opción viable a largo plazo para satisfacer la creciente demanda europea y contribuir a la descarbonización de la industria y el transporte.
La competencia por el mercado del hidrógeno verde se intensifica, con países de África y Latinoamérica acelerando sus planes para aprovechar esta oportunidad. Marruecos, con sus recursos naturales y su ubicación estratégica, se posiciona como un actor clave en este mercado emergente.
