Rue20 Español/Rabat
En una medida inesperada, el régimen militar argelino decidió llamar a su embajador en Beirut, Rachid Belbaki, de forma urgente, sustituyéndolo por el diplomático Kamal Bouchama. Esta decisión ha generado numerosas preguntas.
Informes de prensa libaneses revelaron que la repentina medida del régimen argelino ha conmocionado a miembros del cuerpo diplomático árabe en Beirut, especialmente porque se le negó al anterior embajador la posibilidad de realizar una ronda de despedida, tal y como dicta la costumbre diplomática.
Al comentar la decisión del régimen militar argelino de llamar a su embajador en Beirut, Rachid Belbaki, y reemplazarlo por Kamal Bouchama, el analista político y profesor universitario Abderrahim Manar Slimi atribuyó la decisión repentina a la presentación de nuevas pruebas por parte de las autoridades libanesas sobre la implicación de Rachid Belbaqui en relaciones sospechosas con Hezbolá y la embajada de Irán en Beirut.
Slimi también señaló en un tuit en su cuenta de la plataforma X que la razón por la que el régimen militar exigió a su embajador que abandonara Líbano con premura, sin permitirle las despedidas habituales, se debe a la gravedad de los actos que cometió en territorio libanés en relación con Hezbolá e Irán.
Slimi también indicó que Líbano amenazó al régimen argelino con iniciar un proceso judicial internacional contra el embajador argelino si no era retirado y abandonaba el país con rapidez.
El presidente del Centro Atlántico de Estudios Estratégicos y Análisis de Seguridad consideró que el régimen militar argelino cometió un nuevo error al nombrar a Kamal Bouchama, quien mantuvo relaciones con el régimen de Assad en Siria mientras ejercía como embajador de Argelia en Damasco.
