Rue20 Español/ Abiyán
Los lazos fraternales y estratégicos entre Marruecos y Costa de Marfil, que han dado lugar a una asociación multidimensional y excepcional entre los dos países, fueron destacados en Abiyán.
Con este motivo, se organizó recientemente, por iniciativa de la Cátedra África de una prestigiosa escuela de comercio, un encuentro académico centrado en la política africana del Reino, con especial énfasis en las relaciones entre Marruecos y Costa de Marfil, al que asistieron el embajador marroquí en Costa de Marfil, Abdelmalek Kettani, así como un grupo de estudiantes de diferentes nacionalidades del Campus de Rabat que realizaban una visita de inmersión a Costa de Marfil, además de miembros del personal docente e pedagógico.
En su presentación, Kettani recordó que Costa de Marfil y Marruecos cooperan desde hace más de 60 años en un espíritu de asociación económica y política mutuamente beneficiosa, haciendo especial hincapié en los aspectos diplomáticos, políticos, económicos, sociales, culturales y técnicos.
«Esta asociación secular, que se remonta a la época del difunto SM Hassan II y del primer presidente de Costa de Marfil, el difunto Félix Houphouët-Boigny, ha sido desarrollada y consolidada por Su Majestad el Rey Mohammed VI y el presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, para convertirla en un ejemplo elocuente de cooperación Sur-Sur mutuamente beneficiosa al servicio del desarrollo sostenible», explicó Kettani.
Esta asociación estratégica entre ambos países nace de una visión «común», «única» y «compartida» de los dos Jefes de Estado, que aboga por el desarrollo y el bienestar de los pueblos, afirmó el diplomático, señalando que esta asociación se articula en torno a varios ejes.
Se trata de proyectos concretos y duraderos, de una alianza soldada por decenas de acuerdos en todos los ámbitos y de una fe compartida en un futuro común reforzado por la estrecha colaboración de las élites de ambas naciones, añadió, recordando las numerosas visitas realizadas por Su Majestad el Rey Mohammed VI a Costa de Marfil, que condujeron a la conclusión de más de 130 acuerdos sobre inversiones públicas y privadas.
A nivel económico, señaló que gracias a las visitas reales a Costa de Marfil y al impulso decisivo del Soberano, grandes empresas marroquíes han invertido desde principios de 2011-2013 en numerosos sectores clave de la economía marfileña, añadiendo que «la inversión extranjera directa (IED) de Marruecos en el África subsahariana ha crecido significativamente en los últimos años».
En el plano religioso, elogió los incansables esfuerzos de Marruecos por promover un islam tolerante y moderado, basado en el rito malikita y el dogma aquaarita, señalando que los lazos religiosos y espirituales entre Marruecos y sus hermanos africanos son antiguos y profundos.
