Rue20 Español/Arcila
Marruecos ha reafirmado su compromiso con la preservación de su patrimonio cultural judío al inscribir tres sitios históricos de Asilah en el registro nacional de monumentos protegidos. Esta decisión, oficializada por el ministro de Cultura, Mehdi Bensaid, y publicada en el Boletín Oficial, garantiza que cualquier intervención o restauración en estos lugares requiera la autorización del Ministerio de Cultura, asegurando así su conservación para las generaciones futuras.
Los sitios en cuestión incluyen la antigua necrópolis judía, la sinagoga Kahal y el mikvé (baño ritual) junto con un horno asociado, todos ellos situados en el corazón de Asilah. La sinagoga Kahal, construida en 1824, es uno de los edificios judíos más antiguos de Marruecos y, tras sufrir daños significativos en los últimos años, fue restaurada y reabierta en 2022.
Esta medida se enmarca en una serie de iniciativas llevadas a cabo por Marruecos para rehabilitar y restaurar el patrimonio judío en todo el país. Bajo la visión de Su Majestad el Rey Mohamed VI, se han impulsado proyectos de restauración de sinagogas, cementerios y barrios judíos históricos, no solo como una muestra de respeto por la memoria de la comunidad judía marroquí, sino también como parte de una estrategia más amplia de consolidación del modelo marroquí de convivencia interreligiosa.
Asilah, conocida por su medina bien conservada y sus murallas de origen portugués, ha sido históricamente un crisol de culturas y religiones. La comunidad judía de Asilah construyó sinagogas, un cementerio y una mikvé, y su vida religiosa y cultural floreció, especialmente durante los siglos XVIII y XIX. El reconocimiento de estos sitios por parte de las autoridades marroquíes refuerza la protección del patrimonio histórico, y envía al mismo tiempo un mensaje claro sobre la importancia del diálogo intercultural y la memoria compartida. En un momento en el que el mundo enfrenta desafíos relacionados con la intolerancia y la exclusión, Marruecos se posiciona como un modelo de apertura y coexistencia.
El compromiso del Reino con la restauración de su patrimonio judío ha sido reconocido internacionalmente, destacándose como un ejemplo en el mundo árabe e islámico. En los últimos años, Marruecos ha sido sede de numerosos encuentros sobre la memoria judía marroquí, promoviendo el estudio de la historia de los judíos marroquíes y su contribución a la cultura nacional.
Con esta decisión, Marruecos sigue avanzando en su misión de preservar y poner en valor su herencia plural. Asilah, con su historia de convivencia y su riqueza cultural, se reafirma como un símbolo del Marruecos diverso, un Marruecos que protege su pasado para iluminar su futuro.
