Rue20 Español/Rabat
Una exposición en Rabat, Marruecos, transporta a los visitantes a la era de Al-Ándalus a través de la música. Una colección de cincuenta instrumentos, réplicas e inspirados en los utilizados entre los siglos VIII y XV, se exhiben en la Academia del Reino de Marruecos, en el marco del congreso internacional de música marroquí-andalusí. La muestra destaca la profunda conexión cultural entre ambas orillas del Mediterráneo.
Desde el rbáb (viola) y la kamanya (violín), hasta el qanún (cítara), el laúd y la rota, la exposición ofrece una mirada a la riqueza instrumental de la época, según informa EFE.
La muestra se divide en tres categorías: instrumentos de cuerda frotada, de cuerda pulsada y percusión, incluyendo el tár (pandereta) y la darbuka.
La exposición no se limita a mostrar instrumentos históricos. Cuatro piezas han sido construidas especialmente para la ocasión por lutieres expertos: el laúd ramal y el laúd sharqí, elaborados por el marroquí Khalid Belhaiba; la rota, construida por el español Carlos Paniagua; y el rbáb, obra del francés Christian Rault.
Paniagua, en entrevista, describió la rota como un instrumento medieval «muy poco conocido», redescubierto en las últimas tres décadas gracias a investigaciones. «En la época de Al-Ándalus no sabemos si era un instrumento importante o no pero como era un instrumento muy desconocido mi afán es de hacerlo presente y que los grupos de música antigua puedan tocarlo», explicó.
La exposición subraya la importancia de los instrumentos musicales en la preservación del patrimonio cultural, tanto en su aspecto material como inmaterial. «La esencia de este patrimonio se desdobla en dos elementos inseparables: el uno material, como lo son los instrumentos, y el otro inmaterial, como lo es por naturaleza la música, esa antigua compañera del patrimonio humano», señala la presentación de la muestra.
«En la época de Al-Ándalus no sabemos si era un instrumento importante o no pero como era un instrumento muy desconocido mi afán es de hacerlo presente y que los grupos de música antigua puedan tocarlo», Carlos Paniagua, constructor de la rota.
