Rue20 Español/Casablanca
Marruecos ha comenzado la construcción del que será el estadio más grande del mundo, el Gran Estadio Hassan II, ubicado a las afueras de Casablanca, según reportó Maxi Friggieri para el diario deportivo argentino Olé.
Esta ambiciosa obra, con capacidad para 115.000 espectadores, forma parte de la estrategia del Reino para albergar la final del Mundial 2030, que se celebrará en seis países y tres continentes.

«El Mundial 2030 será histórico: se jugará en seis países y tres continentes», escribe Friggieri en su artículo Comenzó la construcción del estadio de fútbol más grande del mundo: la apuesta de Marruecos para tener la final del Mundial 2030, publicado en Olé.
La competencia por la sede de la final es feroz, con el Santiago Bernabéu de Madrid y el Camp Nou de Barcelona como principales rivales. Sin embargo, Marruecos confía en que el Hassan II, con su diseño innovador y su capacidad récord, le dará una ventaja decisiva.

El estadio, cuyo nombre honra al padre de SM el Rey Mohamed VI, no será simplemente un recinto deportivo.
«No se tratará de solo un estadio: será una mini ciudad, con hoteles, centro comercial, jardines, la estación del tren de alta velocidad a pocos metros, espacio para el IBC (centro internacional de prensa)… Está todo pensado», describe Friggieri.
El diseño, a cargo de Oualolou + Choi y Populous, se inspira en el moussem, una carpa típica comunitaria de Marruecos, lo que le confiere una identidad cultural distintiva.
Olé destaca que la construcción del Gran Estadio Hassan II ya está en marcha, con la primera fase centrada en la preparación del terreno.
El proyecto, que se espera esté terminado en 2028, se desarrolla en un área de 138 hectáreas en medio de un bosque, con especial atención al cuidado del medio ambiente.
La ambición de Marruecos no se limita al Gran Estadio Hassan II. El país también está remodelando otros estadios, como el Gran Estadio de Tánger y el Estadio Príncipe Moulay Abdellah, en preparación para la Copa Africana de Naciones que se celebrará a fines de 2025 y principios de 2026.
«En la construcción de un nuevo estadio hay un ecosistema que va a ser un centro estratégico, no va a ser solo para el fútbol, para a servir para muchas cosas», declaró Youssef Belqasmi, presidente del directorio de SONARGES, a Olé.
La construcción del Gran Estadio Hassan II representa una apuesta significativa para Marruecos, no solo en términos deportivos, sino también como una inversión en infraestructura y desarrollo económico.
El país espera que este coloso arquitectónico se convierta en un símbolo de su progreso y un escenario digno de la final de la Copa del Mundo.
