Rue20 Español/ Rabat
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que suspenderá la ayuda financiera a Sudáfrica hasta que se investigue lo que él describió como un trato «muy malo» hacia «ciertas clases de personas» en el país. La declaración, realizada a través de su plataforma Truth Social, ha generado reacciones tanto en Washington como en Pretoria.
Trump afirmó que «Sudáfrica está confiscando tierras y tratando muy mal a ciertas clases de personas» y justificó su decisión alegando que la administración estadounidense no puede tolerar tales prácticas. «Estados Unidos no lo permitirá, actuaremos. También, cortaré toda financiación futura a Sudáfrica hasta que se complete una investigación completa sobre esta situación», escribió.
El anuncio de Trump llega después de que el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, firmara una ley que facilita la expropiación de tierras en beneficio del interés público. Esta legislación busca corregir las desigualdades raciales en la distribución de tierras, una cuestión que sigue siendo motivo de controversia en el país desde el fin del apartheid en 1994.
El gobierno sudafricano respondió a Trump a través de su ministerio de Relaciones Exteriores, subrayando que la ley de expropiación no es excepcional y que otros países cuentan con normativas similares. «Confiamos en que los asesores del presidente Trump utilizarán el periodo de investigación para comprender a fondo las políticas de Sudáfrica dentro del marco de una democracia constitucional», indicó Pretoria en un comunicado.
Sudáfrica ostenta actualmente la presidencia del G20, un foro en el que Estados Unidos asumirá el liderazgo en la siguiente rotación. Esta coyuntura añade un matiz diplomático a la disputa, dado que la relación entre ambos países ha atravesado altibajos en los últimos años.
No es la primera vez que Trump se pronuncia sobre la política de tierras en Sudáfrica. Durante su primera administración, en 2018, declaró que investigaría presuntas matanzas de agricultores blancos y ocupaciones violentas de tierras en Sudáfrica, afirmaciones que en su momento el gobierno de Pretoria desestimó por considerarlas infundadas. Hasta la fecha, no hay claridad sobre si tal investigación se llevó a cabo.
Según datos oficiales, en 2023 Estados Unidos destinó cerca de 440 millones de dólares en asistencia a Sudáfrica. La decisión de Trump de cortar estos fondos refleja su firmeza en la defensa de los derechos de propiedad y su compromiso con la protección de ciertos sectores de la población. Su postura subraya un mensaje claro: su administración no financiará a gobiernos que, a su juicio, atenten contra la estabilidad y la seguridad jurídica. Esta medida podría marcar un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países y servir como advertencia a otros gobiernos que pretendan adoptar políticas similares.
