16 C
Rabat
sábado, febrero 24, 2024

Empleadas de hogar marroquíes reivindican sus derechos después del cierre de las fronteras con Melilla

 

Rue20 Español/ Fez

Walid El Moumen

- Anuncio -

El paro sigue persiguiendo a los marroquíes que estaban trabajando en la ciudad ocupada de Melilla antes de la pandemia. A pesar de su cotización a la Seguridad social en España, miles de ciudadanos marroquíes quedan sin trabajo en Nador, y la mayoría son empleadas de hogar.

Estas trabajadoras fueron víctimas de las nuevas normas que experimentaron las fronteras terrestres con la nueva apertura en mayo de 2022. Desde aquella fecha, solo los que tienen visado Schengen, ya pueden acceder a trabajar en la ciudad ocupada.

La situación de estas trabajadoras, quienes han contribuido significativamente al bienestar de las familias melillenses, no se ajusta al Reglamento 2016/399 del Parlamento Europeo y del Consejo, el cual establece un régimen especial para Ceuta y Melilla.

De hecho, según el artículo 41 de dicho documento: «los ciudadanos marroquíes que pueden entrar en Ceuta y Melilla, sin visado, siempre que no pernocten en territorio español, son los titulares del Permiso F (trabajadores transfronterizos) y los residentes en las zonas de influencia de Nador y Tetuán que acrediten esta condición y porten documento de viaje válido».

«Son 1.310 los trabajadores marroquíes que se han quedado fuera de Melilla», informa EL ESPAÑOL.

- Anuncio -

«Han trabajado en casas de personas importantes de la ciudad, han cuidado de sus padres y de sus hijos, y ahora no les cogen ni el teléfono», expresó con indignación, Abderramán El Fahsi El Mokhtar, uno de los tres sindicalistas de UGT expulsados junto con José Ouviña Mantel y Mimoun Ahmed Mimon, por decir «No» a la violación de los derechos de los trabajadores transfronterizos.

«siguen sin recibir ninguna ayuda, ni tan siquiera el ERTE a los que tienen derecho como cualquier trabajador español o extranjero en el Estado; es una discriminación en un país democrático», criticó Abderrahman el Fahsi.

El periódico EL ESPAÑOL, por su parte, reconoció que en el artículo 96.1 de la Constitución y en el artículo 27 del Convenio de Viena de 1969 sobre el Derecho de los Tratados, se establece la práctica equiparación de los extranjeros y españoles en el ordenamiento jurídico del país ibérico.

«Estamos abandonados», manifestó Ayada (51 años) con decepción a EL ESPAÑOL. Esta madre de cuatro hijos, es una víctima de la falta de atención de los responsables en la ciudad ocupada, a pesar de haber trabajado en varias casas de Melilla desde 2015.

En su último empleo, antes de la Covid, según el medio español, comenzaba la jornada en una casa a las 8.00 y terminaba a las 17.00. «Dedicaba muchas horas. Tenía permiso de trabajo, pero iba hasta los días festivos. Cuando cerraron la frontera, la señora me abandonó. Me mandó cuatro o cinco veces dinero el primer año del Coronavirus, pero no me quiso hacer el visado para volver a trabajar a Melilla. Me dijo que era muy caro y que no podía».

¡Pura entrega sin condiciones, a cambio de la indiferencia absoluta!

El abogado Raúl Carballedo, especialista en derechos humanos, aseguró que «el asunto de los transfronterizos genera mucha problemática, pero tienen derecho a percibir una indemnización».

Por ahora, este caso ha suscitado controversia en la sociedad melillense, y los tres sindicalistas sancionados, liderados por Abderahman El Fahsi, están decididos a no dar vuelta atrás hasta que se resuelva este dilema

- Anuncio -

«Evidentemente, defendemos también a las empleadas de hogar. No vamos a ayudar a unos y dejar a otros porque pertenezcan a otros sectores; se trata de una problemática general de un colectivo que agrupa distintas actividades y no las podemos dividir, sería una discriminación», enfatizó el sindicalista El Fahsi.

Mira nuestro otro contenido

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Anuncio

VIDEOS

Entradas populares

CONTINÚA LEYENDO