Rue20 en español / Mequínez
Mohamed Charbi
Las relaciones entre Marruecos y Mauritania atravesaron períodos difíciles durante el mandato del ex presidente Mohamed Ould Abdel Aziz (2009-2019), que incluso llegaron hasta la ausencia del embajador de Mauritania en Rabat durante 4 años antes de su regreso a finales de 2017.
Los dos países optan por un futuro mejor y pasar por alto «década perdida» con Ould Abdel Aziz. Un nuevo plan estratégico en una zona turbulenta cada días más.

Pero con la llegada de Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani a la presidencia de la República Islámica de Mauritania, el «sentimiento de reconciliación» entre ambos países aumentó notablemente, sobre todo tras la llamada telefónica que mantuvieron el rey Mohammed VI y el presidente mauritano Al Ghazouani.
Durante esa llamada, los dos jefes de Estado expresaron su gran satisfacción debido al rápido desarrollo que experimenta la cooperación bilateral entre los dos países.
Además, hablaron de la gran voluntad que tienen ambos dirigentes en consolidar y elevar esta relación a un nivel susceptible de permitir la profundización de esta cooperación entre los dos países vecinos, ampliar sus perspectivas y diversificar sus dominios.
Asimismo, el rey marroquí expresó su disposición a efectuar una visita oficial a Mauritania, dirigiendo al mismo tiempo una invitación al presidente y a los diplomáticos mauritanos para visitar Marruecos.

Mauritania, durante el mandato del General Mohamed Ould Abdel Aziz, estaba más cercana a las tesis de Argelia y el Frente Polisario.
Pero ahora con la nueva élite gobernante, Mauritania – que aspira a tener unas muy buenas relaciones con Marruecos- está mucho más cerca de Marruecos que de los generales argelinos y muy lejos del Polisario.
El actual Gobierno mauritano, que es realista y pragmático, es consciente de que su cooperación con Marruecos será muy beneficiosa a todos los niveles.
Mauritania está dándose cuenta de que cooperando con el régimen argelino y el Polisario no puede ganar nada, ya que «ninguno da lo que no tiene».
Hoy por hoy, hay importantes transformaciones en las relaciones bilaterales entre Marruecos y Mauritania.
Se nota claramente que hay un deseo común de crear un fuerte impulso en las relaciones bilaterales entre ambos países vecinos, hermanos y amigos.
El soberano marroquí comparte el mismo deseo común con el presidente de Mauritania de impulsar las relaciones al «nivel que merecen, dados los fuertes vínculos entre los dos países y pueblos hermanos».
El ministro mauritano de Asuntos Exteriores, Cooperación y Mauritanos del Extranjero, Ismail Ould Cheikh Ahmed, destacó en varias ocasiones que Mauritania aplaude constantemente la acción de Marruecos en materia de formación de sus ejecutivos, en todos los ámbitos, y de acogida de cientos de estudiantes mauritanos en las universidades marroquíes cada año, señalando que esta iniciativa se remonta a más de tres décadas, con un gran impacto en el país reconocido por el pueblo mauritano.
Cabe recordar que Mauritania arrancó ayer mismo la construcción de la nueva sede de su embajada en Rabat, lo que traduce la fuerza de las relaciones entre Marruecos y Mauritania.
Con esta ocasión, se celebró una ceremonia en presencia del ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, de su homólogo mauritano Ismail Ould Cheikh Ahmed, de varios embajadores acreditados en Marruecos, así como de representantes de instituciones electas y autoridades locales.
Con este motivo, el embajador mauritano en Rabat, Mohamed Ouled Hanani, destacó que «este importante proyecto constituirá uno de los símbolos de las distinguidas relaciones entre nuestros dos países hermanos», expresando el deseo de que «este edificio contribuya a consolidar los estrechos y multiformes vínculos» entre Marruecos y Mauritania.
Todo ello demuestra que las relaciones entre Marruecos y Mauritania están dando un salto muy importante a todos los niveles.
