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Ismail El Khouaja
Desde el inicio de la crisis bilateral entre Marruecos y España, muchos subsaharianos vieron en ello una oportunidad para llegar al paraíso deseado.
A pesar de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad marroquíes para controlar las fronteras, los subsaharianos siguen creyendo en la posibilidad de llegar a la ciudad ocupada mientras no se pondrá punto final a la crisis diplomática actual entre ambos países desatada por la acogida y la hospitalización bajo identidad falsa del presunto líder del Polisario, Brahim Ghali, en el hospital de Logroño de Zaragoza.
Hoy, de los 150 inmigrantes subsaharianos que intentaban pasar la frontera de la ciudad ocupada de Melilla, 57 han cumplido su misión.
La avalancha masiva se realizó a primera hora del día (5.00 horas), mientras que el lugar por donde planeaban cruzar la frontera es el de siempre: el barrio chino, según informó un portavoz de la Delegación del Gobierno.
Los 57 lograron entrar «a pesar del dispositivo anti-intrusión de la Guardia Civil y de la colaboración activa de las Fuerzas de Seguridad marroquíes», aseguró la citada fuente.
Los que cruzaron la valla se fueron llevados
al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), para someterse a cuarentena.
Es de señalar que a pesar de la crisis bilateral, Marruecos siempre se mantuvo alerta y logró abortar muchas entradas masivas tanto a Ceuta como a Melilla.
«En estas últimas tres semanas Marruecos ha abortado hasta cuatro intentos de entrada, en los que no ha podido pasar ninguna persona a pesar de que los grupos oscilaban entre los 50 y más de 200 migrantes», informa el diario Heraldo.
La entrada de hoy deja claro que los dos países están condenados a reforzar más la cooperación en materia de seguridad, y tanto España como la Unión Europea deben tomar en serio los esfuerzos desplegados por Rabat.
