Rue20 Español/ Rabat
El régimen militar argelino está demostrando lo peor de sí. La venganza y represalia son parte del ADN de un régimen condenado a la desaparición. Así se ha quedado muy claro tras la decisión unilateral argelina de suspender el Tratado de Amistad y cooperación con España, primero, y la congelación de las operaciones comerciales con las empresas españolas, segundo.

Las dos decisiones han sido adoptadas está tarde, lo que muestra el nerviosismo de los generales argelinos quienes no entendieron la vuelta de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, a confirmar hoy la marroquinidad del Sáhara durante su comparecencia en el Congreso.
Después de la suspensión del tratado, la Asociación de Bancos y Entidades Financieras de Argelia (Abef) pidió a todas las entidades bancarias del país árabe a que cumplan con «la congelación de las domiciliaciones bancarias de las operaciones de comercio exterior de productos y servicios con origen y destino en España a partir de mañana jueves 9 de junio». La asociación exige en la misiva que se adopten todas las disposiciones necesarias para «una aplicación estricta de esta medida».
