Rue20 Español/Rabat
El Reino de Marruecos consolida su posición como referente internacional en gobernanza migratoria. La conmemoración del quinto aniversario del programa «Cooperation and Partnerships to Achieve Sustainable Solutions» (COMPASS) ha dejado cifras que hablan por sí solas: más de 11.500 migrantes han accedido a servicios de protección en territorio marroquí durante este lustro, en el marco de una alianza estratégica entre la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Reino de los Países Bajos.
El balance, presentado este jueves en un acto celebrado en Rabat, refleja el impacto de una cooperación que ha trascendido los enfoques asistencialistas para instalarse en el terreno de las soluciones estructurales. Más de 4.200 jóvenes han participado en iniciativas de inclusión social y económica, mientras que 2.700 migrantes han retornado voluntariamente a sus países de origen en condiciones seguras y dignas.
Desplegado en el Reino y en otros trece países socios, COMPASS se ha erigido como un modelo de cooperación que articula a instituciones nacionales, autoridades locales, organizaciones de la sociedad civil y socios internacionales en torno a un objetivo común: fortalecer los sistemas de gobernanza migratoria y promover soluciones duraderas. En Marruecos, esta arquitectura colaborativa ha permitido fortalecer las capacidades de cientos de actores institucionales y asociativos, mejorar los mecanismos de protección, acompañar a los migrantes a lo largo de todo su recorrido y facilitar el retorno voluntario con reintegración sostenible.
La apuesta del Reino por una migración segura, ordenada y regular, refrendada en los foros internacionales más exigentes, encuentra en COMPASS un aliado de primer orden. Marruecos no solo acoge, sino que construye un ecosistema de protección que trasciende las fronteras y sitúa la dignidad de las personas en el centro de la política pública.
Durante la celebración del quinto aniversario, la jefa de misión de la OIM en Marruecos, Laura Palatini, subrayó la naturaleza cambiante de los desafíos migratorios. «Los desafíos relacionados con la migración son complejos y evolucionan rápidamente. Solo pueden afrontarse de manera eficaz mediante alianzas duraderas basadas en la confianza, la flexibilidad y una visión compartida», declaró Palatini. La responsable de la OIM insistió en que el programa ha permitido construir respuestas «más coherentes, más inclusivas y más sostenibles» en beneficio tanto de los migrantes como de las comunidades de acogida.
Por su parte, el embajador del Reino de los Países Bajos en Marruecos, Dirk Jan Nieuwenhuis, destacó la eficacia de una cooperación construida sobre la confianza mutua, y subrayó que el programa ha reforzado la protección de los migrantes, favorecido su inclusión social y económica, y desarrollado soluciones duraderas para las comunidades.
El programa COMPASS no concluye con este balance. Su segunda fase, correspondiente al periodo 2024-2027, ya está en marcha. Durante el acto conmemorativo, representantes de las autoridades marroquíes, de la Embajada de Países Bajos, de las colectividades territoriales, de las organizaciones de la sociedad civil y de las propias comunidades migrantes revisaron las lecciones extraídas y trazaron las prioridades para los próximos años.
La OIM Marruecos, el Reino de los Países Bajos y el conjunto de socios han reafirmado su compromiso de impulsar una gobernanza migratoria más coherente, inclusiva y sostenible en el Reino. Marruecos, fiel a su tradición de tierra de acogida y puente entre continentes, demuestra una vez más que la migración bien gestionada no es un desafío, sino una oportunidad de desarrollo compartido.
