Rue20 Español/Rabat
A pocos días de cumplirse un mes del doble terremoto que devastó el norte de Venezuela, el Reino de Marruecos ha renovado su compromiso de solidaridad con la nación hermana.
La sede de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Rabat acogió este mes la apertura de un Libro de Condolencias, un gesto diplomático que ha servido como punto de encuentro para que la comunidad internacional exprese su pesar y respaldo al pueblo venezolano en una de las mayores tragedias naturales de su historia reciente.
El seísmo del pasado 24 de junio, un devastador doblete de magnitudes 7.2 y 7.5, ha dejado una huella imborrable en el país caribeño. Según el último balance oficial, actualizado este mismo jueves por las autoridades venezolanas, la cifra de fallecidos asciende a 5.398 personas, mientras que los heridos superan los 16.700. La emergencia ha dejado además más de 17.000 desplazados y ha provocado el colapso de 190 edificios, seguido de más de 1.400 réplicas que mantienen en vilo a la población.
El Reino de Marruecos no ha dudado en mostrar su cara más humana y solidaria. El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, transmitió un mensaje en el que hizo llegar “la solidaridad y el pesar del Gobierno y del pueblo marroquí al Gobierno y al pueblo venezolano y a las familias de las víctimas”. Este gesto, lejos de ser un mero formalismo diplomático, refleja la política de cooperación Sur-Sur que Marruecos ha impulsado en las últimas décadas, consolidándose como un actor comprometido con la estabilidad y el bienestar de las naciones del Sur Global.
La apertura del libro de condolencias, gestionada por la encargada de Negocios de la Embajada venezolana en Marruecos, Dana Casanova, ha contado con una afluencia masiva de representantes diplomáticos, evidenciando la alta consideración de Marruecos como sede diplomática y puente entre continentes.
El gesto de Rabat ha tenido eco en el cuerpo diplomático acreditado en la capital marroquí. Firmaron el libro de condolencias representantes de una amplia representación de países de todos los continentes, demostrando la capacidad de Marruecos para congregar a la comunidad internacional en torno a causas humanitarias.
Entre las delegaciones que plasmaron su solidaridad se encuentran las de Angola, Bélgica, Brasil, Chile, Gambia, India, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Rusia, Türkiye, Vietnam, Reino Unido, Italia, China, Túnez y los Estados del Caribe Oriental (OECO). A esta larga lista se sumaron también las firmas de Arabia Saudí, España, Irak, Polonia, Serbia, Surinam, Togo, Colombia, Filipinas, Indonesia, Catar, Senegal, Omán, Azerbaiyán, Guinea Ecuatorial, Haití, Kazajistán, Kuwait y la República Checa. El amplio espectro de naciones que han querido dejar constancia de su pésame en territorio marroquí refuerza el papel de Rabat como un centro neurálgico de la diplomacia humanitaria.
La solidaridad no se limitó a los Estados. Organismos internacionales con presencia en Marruecos, como la delegación de la Unión Europea, el PNUD, ONU Mujeres y el Instituto Cervantes, también se sumaron a las condolencias. Del mismo modo, numerosos amigos de Venezuela residentes en Marruecos acudieron a la sede diplomática para dejar su mensaje de apoyo y cercanía con su país en estos momentos de profundo dolor.
Esta movilización, articulada desde Rabat, pone de relieve la empatía del pueblo marroquí y su tradición de hermandad con los pueblos que sufren. Marruecos, bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, demuestra una vez más que la diplomacia marroquí trasciende los intereses políticos para abrazar los valores de solidaridad, cooperación y apoyo incondicional a las naciones hermanas, consolidando su estatus como un faro de estabilidad y humanidad en la región.
