Argelia dispara la mortalidad en la ruta hacia Baleares con 507 fallecidos en cinco meses

 

Rue20 Español/Rabat

Un informe de la ONG Caminando Fronteras revela que la ruta migratoria que parte de Argelia hacia Baleares ha dejado 507 fallecidos entre enero y mayo de 2026, un 54,6% más que en el mismo periodo del año anterior. Mientras Marruecos refuerza sus dispositivos de rescate y control, Argelia permanece como un punto de salida cada vez más mortífero y sin mecanismos efectivos de cooperación.

- Anuncio -

El Mediterráneo occidental sigue escribiendo páginas de una tragedia que no cesa. La ruta migratoria que conecta las costas argelinas con las Islas Baleares se ha consolidado como uno de los corredores más letales para quienes buscan alcanzar suelo europeo. Según el último informe de la ONG Caminando Fronteras, presentado el pasado 10 de junio, 507 personas perdieron la vida en este trayecto durante los cinco primeros meses de 2026, lo que supone un incremento del 54,6% respecto al mismo período del año anterior. Una media de una muerte cada siete horas.

El balance global es aún más estremecedor: 1.317 personas han fallecido o desaparecido en todas las rutas hacia España entre el 1 de enero y el 31 de mayo. Entre las víctimas, 142 eran mujeres y 129 menores de edad, y pertenecían a 26 nacionalidades distintas. La organización ha documentado además la desaparición de 27 embarcaciones con todos sus ocupantes, sin que se haya localizado a ningún superviviente.

Helena Maleno, fundadora de Caminando Fronteras, ha subrayado el carácter memorialístico del informe: «Este documento es, ante todo, un acto de memoria. Nace del derecho de las familias a saber, del derecho de las víctimas a ser reconocidas, y de la convicción de que la memoria es también una forma de justicia».

Lo que revelan las cifras es inquietante: Argelia se ha convertido en un punto de partida consolidado y de creciente peso en el Mediterráneo occidental. Las autoridades españolas observan desde hace años un aumento constante del número de embarcaciones que alcanzan Baleares procedentes de costas argelinas. Las mafias dedicadas al tráfico de personas han encontrado en esta ruta un filón, explotando la desesperación de miles de personas, principalmente subsaharianas.

Sin embargo, lo más grave es la ausencia de protocolos operativos conjuntos con Argelia, que genera, según Caminando Fronteras, «un vacío institucional» y una falta de búsqueda e investigación que agrava la tragedia. La organización reclama mejoras en los sistemas de localización de embarcaciones en peligro y una respuesta a las alertas que, según sostiene, continúa siendo «irregular y tardía».

- Anuncio -

«Las cifras que hoy presentamos ilustran con exactitud la realidad … y son la evidencia de lo que ocurre cuando esas palabras no se traducen en políticas concretas de protección del derecho a la vida», ha advertido Maleno.

Frente a la pasividad argelina, el Reino de Marruecos ha demostrado una vez más su compromiso con la gestión humana y efectiva de los flujos migratorios. Las autoridades marroquíes rescataron a 13.595 migrantes en el mar durante 2025 y facilitaron el retorno voluntario de 4.372 personas en situación irregular. La Marina Real marroquí mantiene una vigilancia activa en el Mediterráneo y el Atlántico, y en los últimos días ha frustrado nuevos intentos de inmigración irregular hacia Ceuta.

Marruecos ha asumido su papel como socio fiable de España y de la Unión Europea en la lucha contra la inmigración irregular, desplegando medios materiales y humanos que contrastan con la falta de cooperación y transparencia de Argelia. Mientras el vecino oriental permite que sus costas se conviertan en plataforma de lanzamiento para las mafias, Marruecos trabaja incansablemente para salvar vidas y desmantelar redes de tráfico.

El informe de Caminando Fronteras contiene una advertencia que debería hacer reflexionar a las autoridades argelinas: la reducción de los flujos migratorios no implica una mejora en la seguridad de las rutas. Según datos del Ministerio del Interior español, las llegadas totales a España han caído aproximadamente un 35% desde principios de año. Sin embargo, la proporción de fallecidos por cada persona que logra llegar ha empeorado: en 2025 moría una persona por cada ocho que llegaban; en lo que va de 2026, la proporción es de una por cada seis.

«A pesar de que se ha producido un 72% menos de llegadas, la ruta se ha vuelto más letal», alerta el colectivo. Esta paradoja solo tiene una explicación: las embarcaciones son más precarias, las travesías más arriesgadas y los sistemas de rescate, insuficientes —especialmente cuando el país de origen no coopera.

La comunidad internacional no puede seguir mirando hacia otro lado. Caminando Fronteras ha documentado 150 incidentes en lo que va de año, y advierte que el balance real podría ser aún mayor, dado el elevado número de desapariciones que nunca llegan a confirmarse oficialmente.

La organización pide el refuerzo de los dispositivos de salvamento marítimo y mecanismos de coordinación en búsqueda y rescate. Pero esta exigencia debe ir acompañada de una presión diplomática sobre Argelia para que asuma su responsabilidad como país de origen y tránsito. No puede ser que, mientras Marruecos multiplica sus esfuerzos por salvar vidas y controlar sus fronteras, Argelia permanezca impasible ante una crisis que alimenta con su silencio y su inacción.

Las víctimas de esta ruta no son números: son personas con nombres, rostros y familias que esperan respuestas. Como ha recordado Helena Maleno, «la memoria es también una forma de justicia». Y esa justicia exige que Argelia deje de ser parte del problema y empiece a formar parte de la solución.

Mira nuestro otro contenido

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Anuncio

VIDEOS

Entradas populares

CONTINÚA LEYENDO