Rue20 Español/Rabat
La iniciativa, que cuenta con nueve diputados de todas las fuerzas políticas, refuerza los lazos bilaterales y abre la puerta a una cooperación estratégica en seguridad alimentaria, energías renovables y comercio, que ya supera los 1.100 millones de dólares.
En un paso decisivo para la proyección internacional del Reino, el Congreso de Argentina constituyó ayer oficialmente el Grupo de Amistad Parlamentaria Marruecos-Argentina, un mecanismo de diplomacia legislativa que aspira a consolidar una relación bilateral que no ha dejado de crecer en las últimas décadas, según fuentes oficiales.
La ceremonia, celebrada en la Cámara de Diputados argentina, contó con la presencia del embajador del Reino de Marruecos, Fares Yassir, y supone un nuevo hito en el acercamiento entre Rabat y Buenos Aires.
La presidencia del Grupo recayó en la diputada Lorena Macyszyn, de la formación La Libertad Avanza, quien subrayó que la diplomacia parlamentaria se erige como “una herramienta poderosa para el acercamiento y el fortalecimiento de la confianza” entre ambos pueblos. Macyszyn afirmó que las relaciones entre Marruecos y Argentina se asientan sobre “una base sólida, construida a lo largo de los años gracias a un diálogo basado en la confianza y el respeto mutuo”.
El Grupo está integrado por nueve diputados que representan a las principales fuerzas políticas del arco legislativo argentino, tanto de la mayoría como de la oposición, lo que refleja el amplio consenso que despierta la causa marroquí en el país sudamericano. Junto a Macyszyn, forman parte de la iniciativa Pablo Farías (Provincias Unidas), María Luisa González Estevarena (La Libertad Avanza y miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores), Álvaro González (Propuesta Republicana – PRO), Patricia Noemí Holzman (La Libertad Avanza y miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores), María Cecilia Ibáñez (La Libertad Avanza y miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores), Cecilia Moreau (Unión por la Patria y expresidenta de la Cámara de Diputados), Jorge Alejandro Mokdesi (Unión por la Patria) y Estela Mary Neder (Unión por la Patria).
La iniciativa se enmarca en una dinámica más amplia destinada a consolidar los vínculos entre las instituciones legislativas y a fortalecer un diálogo parlamentario permanente para la cooperación en los ámbitos político, económico, cultural y académico. No es casualidad que esta constitución se produzca apenas un mes después de que una delegación oficial marroquí desplegara una intensa agenda en el Congreso argentino, en la que ya se puso el acento en el fortalecimiento de los lazos bilaterales y las oportunidades de cooperación.
Uno de los ejes centrales del nuevo Grupo será el aprovechamiento de las importantes oportunidades económicas existentes. Los intercambios comerciales entre ambos países alcanzaron en 2025 la cifra de 1.092 millones de dólares, un volumen que evidencia el dinamismo de una relación que no deja de expandirse. La presidenta del Grupo insistió en la necesidad de intensificar estos flujos y profundizar la cooperación en sectores estratégicos como la seguridad alimentaria, las energías renovables y otros ámbitos con gran potencial.
Argentina es, de hecho, el segundo socio de Marruecos en América Latina, y el Reino se ha consolidado como una plataforma de conexión con África, Europa y Oriente Medio, gracias a su infraestructura portuaria y su estabilidad política.
La complementariedad de ambas economías —Marruecos con su pujante sector agroindustrial y Argentina con su capacidad productiva— abre un abanico de posibilidades que este nuevo foro parlamentario aspira a traducir en acuerdos concretos.
El embajador Fares Yassir, por su parte, no solo elogió la solidez de las relaciones bilaterales, destacando su continuidad, diversidad y profundidad, sino que realizó una evocación histórica de gran calado al recordar la contribución de la comunidad judía marroquí al desarrollo de la sociedad argentina desde el siglo XIX, un reflejo elocuente de la riqueza de los lazos humanos que unen a ambos países.
El diplomático subrayó además el papel crucial que jugará este nuevo Grupo en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales y en la mayor visibilidad, dentro del Congreso argentino, de las iniciativas emprendidas por Marruecos. En sus intervenciones previas, Yassir ya había calificado a Marruecos como “un país amigo, un socio económico fiable, estable y que respeta sus compromisos”.
El resto de los miembros del Grupo expresaron su disposición a convertir este marco parlamentario en una herramienta de diálogo permanente para acompañar la creciente dinámica de las relaciones entre Rabat y Buenos Aires y promover nuevas iniciativas de cooperación en beneficio de ambos países. En palabras de la diputada Macyszyn, “ambos países desempeñan un papel relevante en sus respectivas regiones y han demostrado una firme vocación por promover el diálogo, la cooperación internacional y el desarrollo económico”.
Con esta constitución, Marruecos suma un nuevo aliado parlamentario en el Cono Sur, en un momento en que la diplomacia del Reino despliega una estrategia de apertura y consolidación de alianzas en todos los continentes.
El Grupo de Amistad Marruecos-Argentina no es solo un gesto simbólico: es una plataforma operativa que, sin duda, contribuirá a elevar el perfil de Marruecos en el escenario internacional y a materializar proyectos concretos que redunden en el progreso y el bienestar de ambos pueblos.
