Rue20 Español/Rabat
El actual Gobierno marroquí, presidido por Aziz Akhannouch, ha establecido un hito histórico en la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo. Así lo ha asegurado Mustapha Baitas, ministro delegado encargado de las Relaciones con el Parlamento y portavoz del Gobierno, al presentar un balance que califica al Gabinete como «el más interactivo y reactivo» de todos los que ha conocido el Reino en materia de control parlamentario e iniciativas legislativas.
La undécima legislatura, que comenzó en 2021, ha registrado cifras sin precedentes que reflejan la vitalidad de la democracia marroquí. Según los datos oficiales facilitados por el portavoz, el Ejecutivo ha recibido cerca de 71.000 preguntas parlamentarias, lo que demuestra el intenso ejercicio de control por parte de los representantes de la Nación. Del total, 29.396 fueron preguntas orales, de las cuales 6.881 han sido respondidas, mientras que de las 41.375 preguntas escritas, el Gobierno ha dado respuesta a 26.391. En este sentido, Baitas destacó que la tasa de respuesta a las preguntas escritas alcanza el 70,81 % , superando el 66 % de la legislatura anterior y el 56 % de la precedente.
El portavoz subrayó que el Ejecutivo «otorga una importancia particular a este instrumento de control parlamentario», especialmente porque las preguntas suelen abordar asuntos de carácter local que afectan directamente a los ciudadanos. Para mejorar la calidad y celeridad de las respuestas, el Gobierno ha implementado un sistema informático dedicado que ha permitido «acelerar y racionalizar el tratamiento de las cuestiones planteadas».
Más allá de la respuesta a las interpelaciones parlamentarias, el balance legislativo del actual Gabinete resulta igualmente notable. Durante la pasada sesión parlamentaria de otoño, se adoptaron definitivamente alrededor de 19 leyes que abarcan ámbitos económicos, financieros, electorales, judiciales y sociales. Entre ellas, figuran textos fundamentales para la consolidación de la protección social, los derechos y libertades, y el sistema educativo.
En esta línea, el Gobierno ha hecho de la construcción de los pilares del Estado social una de sus prioridades estratégicas. La Ley de Finanzas para 2025, aprobada con el respaldo del Parlamento, ha destinado un aumento presupuestario significativo a la ayuda social directa, elevando la partida hasta los 26.500 millones de dirhams. Asimismo, se han incrementado las prestaciones por hijo a 250 dirhams para los tres primeros hijos y a 375 dirhams para los huérfanos en edad escolar.
Paralelamente, el Ejecutivo ha impulsado la Nueva Carta de Inversiones, concebida como «la piedra angular» de la política de promoción de la inversión en Marruecos. Este marco innovador, que responde a las directrices de Su Majestad el Rey Mohammed VI, establece cuatro dispositivos de apoyo destinados a todos los inversores y cubre todas las categorías de inversión, con el objetivo de dinamizar el tejido productivo, crear empleo y reforzar la competitividad del Reino.
El balance del control parlamentario y la actividad legislativa se refleja directamente en los resultados macroeconómicos de Marruecos. Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional, la economía marroquí habrá crecido un 3,2 % en 2024, con una aceleración prevista hasta el 3,9 % en 2025. Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima que el crecimiento alcanzará el 5 % en el horizonte de 2026.
El control de la inflación se ha consolidado como uno de los mayores logros del actual Ejecutivo. La tasa de inflación, que en 2025 se situó en el 0,7 %, ha sido contenida con éxito gracias a una política monetaria prudente y a la estabilidad de los equilibrios macroeconómicos. El Gobierno ha logrado así el objetivo de limitar el incremento de precios al 2 % , tal como establecía la Ley de Finanzas.
Este sólido desempeño económico ha tenido un efecto directo en la recaudación fiscal. Los ingresos fiscales en 2024 superaron las previsiones, gracias a las recientes reformas del sistema tributario y de la administración fiscal, que han contribuido a ampliar la base impositiva al tiempo que reducen la presión fiscal. Estos recursos, según destacó el portavoz, se destinan a financiar la economía nacional y reforzar la inversión pública, en un círculo virtuoso que beneficia a todos los marroquíes.
El presidente de la Cámara de Representantes, Rachid El Talbi Alami, ha coincidido con el portavoz en valorar la «vitalidad del trabajo parlamentario» y el interés de los diputados por interrogar al Gobierno sobre las cuestiones nacionales de carácter económico, social o político. En sus palabras, el mecanismo de preguntas escritas y orales sigue siendo «uno de los medios más importantes de control parlamentario» .
El balance presentado por Mustapha Baitas no solo confirma la mayor interacción entre el Ejecutivo y el Legislativo, sino que también evidencia la madurez institucional del Reino de Marruecos bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI. El actual Gobierno, con su capacidad de respuesta y su compromiso con el diálogo parlamentario, está sentando las bases de una gobernanza más transparente, eficaz y cercana a las aspiraciones de los ciudadanos.
