Rue20 Español/Rabat
Una operación de inteligencia ejecutada de forma simultánea en siete ciudades del Reino ha vuelto a poner en primer plano la eficacia del dispositivo antiterrorista marroquí, generando un aluvión de mensajes de respaldo desde capitales árabes e instituciones regionales, que han cerrado filas en torno a Rabat frente a la amenaza yihadista.
Según informó el Buró Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), la operación se basó en labores previas de inteligencia y culminó con la detención de diez presuntos terroristas que mantenían coordinación logística y respaldo operativo de la filial de Daesh en el Sahel africano.
El despliegue, ejecutado por fuerzas especiales, se extendió simultáneamente por Agadir, Tarudant, Casablanca, El Hajeb, Tetuán, Fquih Ben Salah y Safí, tras un seguimiento sobre el terreno. Entre los arrestados figura una persona que ya había sido detenida anteriormente en aplicación de la legislación antiterrorista.
Las autoridades precisaron que los miembros de la red se habían distribuido tareas —selección de blancos, vigilancia y obtención de material— tras jurar lealtad al líder de Daesh y recibir órdenes de mandos de su rama saheliana para perpetrar ataques dentro del territorio marroquí. El expediente sigue abierto bajo supervisión de la fiscalía especializada en terrorismo, con el objetivo de esclarecer las conexiones nacionales e internacionales de la célula .
Este tipo de operación no es un hecho aislado: el país mantiene desde hace años una política de tolerancia cero frente al extremismo violento, con un modelo de anticipación que combina inteligencia humana, vigilancia digital y cooperación internacional, y que ha sido señalado en varias ocasiones como referencia en la región.
El desmantelamiento provocó una cascada de reacciones oficiales. El Parlamento Árabe fue una de las voces más firmes: su presidente, Mohamed ben Ahmed Al-Yamahi, destacó la profesionalidad de los servicios de seguridad marroquíes en la neutralización de la trama y subrayó que la seguridad del Reino forma parte indisociable de la seguridad nacional árabe en su conjunto.
La institución panárabe pidió además reforzar la coordinación entre países árabes, actores regionales e internacionales para cortar las vías de financiación del terrorismo.
Desde el Golfo, Emiratos Árabes Unidos fue de los primeros en pronunciarse. El canciller Abdalá ben Zayed Al Nahyane trasladó una condena tajante y puso en valor la vigilancia de los cuerpos de seguridad marroquíes, capaces de abortar el plan e identificar a sus responsables.
El diplomático emiratí insistió en que ninguna causa justifica atentar contra la estabilidad de los Estados y llamó a intensificar la cooperación internacional frente a este tipo de amenazas.
Qatar, por su parte, denunció el intento de vulnerar el orden público y la seguridad de personas y bienes en suelo marroquí, y su Ministerio de Asuntos Exteriores reiteró que el rechazo a la violencia extremista, sea cual sea su origen o justificación, constituye un principio inamovible de su política exterior.
Jordania sumó su voz a través de su portavoz diplomático, el embajador Fouad Al-Mujali, quien calificó la trama de intento inadmisible contra la soberanía y la estabilidad del Reino, y expresó la solidaridad plena de Amán con las autoridades marroquíes.

Kuwait, finalmente, denunció en un comunicado oficial la operación desbaratada y renovó su respaldo a todas las medidas adoptadas por Marruecos para proteger a su población y salvaguardar su soberanía.

Más allá del episodio puntual, las reacciones reflejan un consenso amplio: la amenaza que representa la rama saheliana de Daesh —fortalecida por la inestabilidad en franjas del Sahel y su capacidad de reclutamiento transfronterizo— exige una respuesta coordinada que trascienda las fronteras nacionales. Para Marruecos, que en los últimos años ha desarticulado numerosas células con vínculos en la región, este episodio confirma tanto la persistencia del riesgo como la solidez de su arquitectura de seguridad, reconocida ahora de forma explícita por buena parte del mundo árabe.
