Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
Marruecos y Francia se citan el próximo jueves 9 de julio en el Gillette Stadium de Boston para disputar los cuartos de final del Mundial 2026, un duelo cargado de revancha tras la semifinal de Catar 2022, que los franceses ganaron por 2-0. Bajo las órdenes de Mohamed Ouahbi, los Leones del Atlas llegan a esta cita tras imponerse con contundencia al anfitrión Canadá (3-0), mientras que los de Didier Deschamps sufrieron más de la cuenta para superar a Paraguay (1-0), gracias a un penalti transformado por Kylian Mbappé.
Más allá del resultado, la propia FIFA ha puesto el foco en un detalle que atraviesa a ambas plantillas: buena parte de sus futbolistas se conocen de memoria porque comparten o han compartido club, lo que convierte el partido en un choque entre excompañeros que ahora deberán medirse como adversarios.
El caso más llamativo es el de Achraf Hakimi. En el PSG, el lateral marroquí convive a diario con Ousmane Dembélé, Bradley Barcola y Désiré Doué, además de con Mbappé, con quien mantiene una amistad consolidada durante sus años juntos en el club parisino y con quien ha compartido título de la Liga de Campeones.
En el Real Madrid, Brahim Díaz encontrará enfrente a dos excompañeros de vestuario: Mbappé y Aurélien Tchouaméni. La lista podría haberse ampliado, ya que el defensa francés Ibrahima Konaté —recién llegado al club blanco tras dejar el Liverpool como agente libre, con contrato hasta 2030— coincidirá por primera vez con el marroquí la próxima temporada, aunque en Boston se enfrentarán como rivales.
En la Roma italiana, el duelo tiene un capítulo propio: el marroquí Neil El Aynaoui y el francés Manu Koné comparten centro del campo bajo las órdenes de Gian Piero Gasperini. Tras clasificar a Marruecos superando a Canadá, El Aynaoui reconoció el contacto que mantiene con el cuerpo técnico giallorosso incluso durante el Mundial: «Sí. Estoy en contacto con el staff, nos escribimos por mensaje».
El defensa Chadi Riad aporta otro vínculo con el fútbol francés: junto a Maxence Lacroix y Jean-Philippe Mateta conquistó en mayo la primera Liga Conferencia de la historia del Crystal Palace, tras vencer al Rayo Vallecano en la final de Leipzig. El central marroquí, que se perdió los octavos ante Canadá por una lesión de rodilla arrastrada desde el choque frente a Países Bajos, es duda para el partido del jueves.
También genera incertidumbre la situación de Ismael Saibari, uno de los nombres propios del torneo con Marruecos, que se retiró lesionado en el duelo de octavos tras haber fichado apenas unos días antes por el Bayern de Múnich. El centrocampista, que firmó hasta 2031 con el club bávaro, había expresado así su ilusión por el fichaje: «Desde niño se sueña con firmar por un club como el Bayern (…) el entrenador Vincent Kompany fue clave en mi decisión». En Múnich compartirá plantilla con los también internacionales franceses Michael Olise y Dayot Upamecano.
Todos estos lazos, subraya la FIFA, no reducirán la intensidad del choque, sino que podrían intensificar la lectura táctica del partido: jugadores que conocen a la perfección los movimientos, virtudes y debilidades de quienes hasta hace poco eran sus compañeros de equipo. Sea como sea, el objetivo compartido por ambas aficiones el jueves será el mismo: alcanzar las semifinales de un Mundial que ya ha regalado, antes incluso de comenzar el partido, una de sus historias más singulares.
