Rue20 Español/Monterrey
Los Leones del Atlas firmaron una gesta inolvidable al imponerse 3-2 en los penaltis, desatando una celebración que traspasó lo deportivo con el presidente de la FRMF elevado a hombros, mientras la ‘Naranja Mecánica’ se despedía con la mirada perdida.
La selección de Marruecos selló este 30 de junio su billete a los octavos de final del Mundial de 2026 con una victoria cargada de épica y emoción. Tras igualar 1-1 ante Países Bajos en el tiempo reglamentario y la prórroga, los Leones del Atlas se sobrepusieron a la presión en la tanda de penaltis (3-2) para dejar en el camino a una de las favoritas del torneo.
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— Équipe du Maroc (@EnMaroc) June 30, 2026
Pero más allá del marcador, la imagen que perdurará en la retina de los aficionados llegó tras el pitido final. Mientras los jugadores neerlandeses, completamente abatidos, contemplaban el césped con rostros desencajados y gestos de incredulidad ante la eliminación, el vestuario marroquí estalló en una algarabía descomunal. En un gesto de profundo significado institucional y emocional, varios integrantes del plantel buscaron entre el tumulto al presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa.
Sin dudarlo, Achraf Hakimi, Saibari y otros compañeros lo alzaron sobre sus hombros, paseándolo por el verde ante la atronadora ovación de la afición presente. «Este triunfo es de todos, pero este hombre es el pilar de este sueño», se escuchaba corear en el vestuario improvisado sobre el terreno. La escena contrastó de manera radical con la orilla neerlandesa, donde Cody Gakpo, autor del único gol de su equipo, y Virgil van Dijk observaban la euforia rival con la decepción pintada en el rostro, asumiendo la dura realidad de un adiós prematuro.
El partido, correspondiente a los dieciseisavos de final del torneo que coorganizan Estados Unidos, Canadá y México, tuvo un desenlace de infarto. Países Bajos se adelantó en el marcador, pero Issa Diop empató para los marroquíes en el minuto 90, forzando la prórroga.
En la definición desde los once metros, el portero Yassine Bono volvió a ser decisivo, aunque el gesto de unidad y reconocimiento a Lekjaa terminó por robarse el protagonismo, retratando la solidez de un proyecto que ya sueña con dar la campanada ante Canadá en la siguiente ronda.
