Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La carrera por albergar la gran final del Mundial 2030 se está disputando mucho antes del pitido inicial, y fuera del terreno de juego la competencia ya es feroz. Mientras España confía en el peso de su historia y en el atractivo del Santiago Bernabéu, Marruecos avanza con paso firme y una estrategia cada vez más visible.
Durante su intervención en La tribu del Mundial, junto a Raúl Varela en Radio MARCA, el periodista Roberto Gómez lanzó un mensaje de cautela a quienes consideran que Madrid tiene asegurado el privilegio de acoger el partido más importante del torneo.
Aunque el Mundial de 2030 será organizado conjuntamente por Marruecos, España y Portugal, además de los encuentros conmemorativos que se celebrarán en Argentina, Paraguay y Uruguay, la FIFA todavía no ha designado la sede de la final. Una incertidumbre que, según Gómez, obliga a España a reaccionar.
«Marruecos se está moviendo muy bien», dijo
El periodista destacó que Marruecos está desplegando una intensa labor institucional y promocional, alejándose de cualquier papel secundario dentro de la candidatura. Lejos de conformarse, el país norteafricano está construyendo un proyecto sólido y ambicioso para convencer a la FIFA.
El gran estandarte de esa estrategia se encuentra en Casablanca. Allí se proyecta el estadio Hassan II, una gigantesca infraestructura con capacidad para 115.000 espectadores concebida, precisamente, con la aspiración de convertirse en el escenario de la final mundialista.
Gómez insistió en que la batalla no se decidirá únicamente por el prestigio histórico de cada país, sino también por la capacidad de movilización y la fuerza de sus proyectos actuales. En ese sentido, lamentó la escasa presencia de la marca España 2030 en el espacio público.
“Marruecos está en autobuses, en el AVE, en trenes y en aviones con Marruecos 2030”, señaló el periodista, antes de añadir que Portugal también está realizando un importante trabajo de promoción. Frente a ello, criticó la ausencia de campañas visibles en ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Valencia.
Su conclusión fue directa: España necesita acelerar si no quiere perder terreno en una carrera que cada vez se presenta más disputada.
La conversación también dejó espacio para la actualidad del Rayo Vallecano. Roberto Gómez reveló que la postura del presidente Martín Presa es firme respecto al futuro del club: la prioridad pasa por construir un estadio completamente nuevo y descartar cualquier proyecto de remodelación del actual recinto de Vallecas.
Según explicó, el dirigente dispone tanto de los recursos económicos como de los terrenos necesarios para impulsar una nueva casa para el conjunto franjirrojo, una apuesta que marcaría el próximo gran paso en el crecimiento de la entidad madrileña.
Es de señalar que más allá de la tradición futbolística o del prestigio de los estadios españoles, Marruecos parece haber entendido una realidad que hoy pesa mucho ante la FIFA: los grandes eventos ya no se ganan únicamente por historia, sino por la capacidad de ofrecer un proyecto moderno, innovador y con una visión a largo plazo.
Y precisamente ahí es donde la candidatura marroquí está enviando un mensaje cada vez más contundente. Con inversiones masivas en infraestructuras, un estadio llamado a convertirse en el más grande del mundo y una estrategia perfectamente coordinada, Marruecos ha dejado de ser un simple coanfitrión para convertirse en un serio aspirante a acoger la gran final de 2030. Si España no acelera, la balanza podría terminar inclinándose hacia Casablanca.
