Rue20 Español/Boston
El partido más visto de la fase de grupos del Mundial no fue uno cualquiera. Fue el vibrante empate 1-1 entre Brasil y Marruecos que, emitido por FOX en Estados Unidos, rompió todos los pronósticos y se convirtió en el encuentro más seguido de la competición en la televisión en inglés.
Según los datos oficiales, el choque atrajo a 10,019 millones de espectadores, una cifra que no solo establece un nuevo récord para esta fase del torneo, sino que refleja un interés masivo y creciente por el fútbol de élite en el país.
El pico de audiencia fue aún más elocuente: 13,119 millones de personas sintonizaron el duelo entre las 19:45 y las 20:00 horas del Este, el momento de mayor tensión y emoción sobre el césped.
Para poner en perspectiva este hito, basta mirar atrás. La audiencia media de FOX para partidos de fase de grupos (sin equipos de EE.UU.) en el Mundial de 2022 fue de apenas 3,21 millones de espectadores. El Brasil-Marruecos de este año prácticamente triplica esa media y registra un aumento del 212%.
Mientras los números siguen subiendo y los récords caen, una cosa queda clara: el Mundial ya no es solo un evento para aficionados acérrimos. Se ha convertido en un fenómeno televisivo capaz de paralizar —aunque sea por noventa minutos— a millones de estadounidenses que, cada vez más, se dejan seducir por el balón.
