Rue20 Español/Rabat
La selección de Marruecos ha firmado un nuevo hito en su trayectoria internacional al ascender al 6.º puesto del ranking FIFA, una posición inédita en su historia reciente que la coloca, además, a las puertas del top 5 mundial.
El avance se produce tras el empate de Portugal ante la República Democrática del Congo (1-1) en el Mundial 2026, resultado que provoca el intercambio de posiciones entre ambas selecciones.
Portugal pierde así la sexta plaza en favor de un Marruecos que ya partía desde el 7.º puesto antes del inicio del torneo, confirmando una progresión sostenida dentro de la élite del fútbol internacional.
El momento deportivo del combinado marroquí se ve reforzado por su rendimiento en el Mundial 2026, donde el empate inicial frente a Brasil (1-1) ha sido interpretado como una nueva muestra de competitividad ante una de las grandes potencias del fútbol mundial. Más que un resultado aislado, se inscribe en una dinámica de crecimiento que consolida la imagen de un equipo cada vez más sólido en escenarios de máxima exigencia.
Los Leones del Atlas continúan así una evolución iniciada tras el Mundial de Catar 2022, donde alcanzaron un histórico cuarto puesto que supuso un punto de inflexión en su proyección internacional. Desde entonces, el conjunto marroquí ha mantenido una línea ascendente que lo sitúa de forma estable entre las principales selecciones del panorama global.
Bajo la dirección del seleccionador Mohamed Ouahbi, Marruecos refuerza su estructura competitiva y su continuidad en la élite, pasando de ser una revelación a consolidarse como una potencia reconocida a nivel mundial.
El 6.º puesto del ranking adquiere además un valor simbólico relevante en el contexto africano y árabe, al tratarse de una posición sin precedentes en términos de estabilidad para una selección de estas regiones. Nunca antes un combinado africano o árabe había mantenido de forma tan constante un estatus tan alto en la clasificación FIFA, lo que subraya la singularidad del momento actual.
Con este ascenso, Marruecos se sitúa a las puertas del top 5 mundial, en una frontera simbólica que refleja no solo su presente competitivo, sino también la posibilidad real de seguir reconfigurando el mapa del fútbol internacional en los próximos años.
