Rue20 Español/Rabat
La selección marroquí encontró en Ayyoub Bouaddi una de las grandes noticias positivas de su estreno mundialista ante Brasil. Con apenas 18 años, el joven centrocampista firmó una actuación de notable madurez en el empate de los Leones del Atlas frente a la pentacampeona del mundo, consolidando las expectativas que lo sitúan como una de las mayores promesas del fútbol marroquí.
En su primera participación en una Copa del Mundo, Bouaddi mostró una personalidad impropia de su edad. Lejos de verse intimidado por el escenario o por la calidad de los rivales que tenía enfrente, el mediocampista asumió responsabilidades desde los primeros minutos y se convirtió en una pieza clave en la circulación del balón de Marruecos.
El futbolista destacó por su serenidad en la gestión del juego, su capacidad para ofrecer líneas de pase constantes y su precisión técnica. Frente a jugadores de la talla de Vinícius Júnior, Casemiro, Bruno Guimarães y Raphinha, el internacional marroquí apostó por la simplicidad y la eficacia, mostrando una sorprendente naturalidad en cada intervención.
Su rendimiento también evidenció una importante inteligencia táctica. Bien ubicado entre líneas y siempre disponible tanto en la salida de balón como en las fases de progresión ofensiva, Bouaddi aportó equilibrio y claridad al juego marroquí. Incluso bajo presión, mantuvo la calma para orientar las acciones de su equipo y contribuir al control del encuentro durante varios tramos.
Las estadísticas respaldaron las sensaciones que dejó sobre el césped. Durante los 115 minutos que disputó, el joven centrocampista registró 86 balones tocados, completó 60 de sus 66 pases, ganó nueve duelos, recuperó seis balones y realizó cuatro entradas. Además, completó tres de los cinco regates que intentó, provocó dos faltas y ejecutó con éxito un preciso balón largo.
Más allá de los números, su actitud fue uno de los aspectos más valorados por analistas y observadores. Seguro en la recepción, siempre disponible para sus compañeros y sin precipitarse en la toma de decisiones, Bouaddi transmitió la imagen de un futbolista acostumbrado a escenarios de máxima exigencia.
Su actuación ante Brasil no solo representó un estreno prometedor en la máxima competición internacional, sino también una declaración de intenciones. Con apenas 18 años, Ayyoub Bouaddi dejó claro que está preparado para desempeñar un papel relevante en el presente y el futuro de la selección marroquí.
