Rue20 Español/Rabat
El gobierno español rechazó los intentos del Partido Popular (PP) de vincular a Marruecos con el caso Pegasus, subrayando que este asunto “no forma parte de las relaciones bilaterales con Marruecos” y reafirmando la prioridad de la cooperación estratégica entre Rabat y Madrid.
La posición del Ejecutivo de Pedro Sánchez fue comunicada en una respuesta parlamentaria citada por el medio español The Objective, en contestación a preguntas formuladas por diputados del PP sobre posibles conversaciones con Marruecos en torno al software espía Pegasus.
Los parlamentarios conservadores cuestionaban si el presunto espionaje a teléfonos de altos responsables españoles, incluido el del propio presidente del Gobierno, había sido abordado en reuniones bilaterales con Rabat y si había afectado las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Sin embargo, el Ejecutivo español evitó respaldar cualquier acusación contra Marruecos y se limitó a destacar que las relaciones con el Reino marroquí se sustentan en “la vecindad” y “la cooperación”, sin establecer relación alguna entre Rabat y el caso Pegasus.
El escándalo salió a la luz en mayo de 2022, cuando las autoridades españolas revelaron que los teléfonos móviles de Pedro Sánchez y varios ministros habían sido infectados con el software israelí Pegasus. Posteriormente, la investigación abierta por la Audiencia Nacional fue archivada por falta de pruebas concluyentes y debido a la ausencia de cooperación de las autoridades israelíes.
Desde el inicio del caso, Marruecos negó categóricamente cualquier implicación y denunció acusaciones “sin pruebas” difundidas por determinados medios y responsables políticos españoles.
En los últimos meses, diversos elementos publicados por la prensa española han debilitado además la hipótesis de una implicación marroquí. En abril de 2024, el gobierno español ya había señalado que Marruecos no había espiado el teléfono de Pedro Sánchez, mientras que un informe de los servicios de contraespionaje españoles concluyó que no existían indicios de injerencia marroquí en los asuntos internos de España.
La postura adoptada por Madrid se produce en un contexto de consolidación de las relaciones entre ambos países desde 2022, tras el respaldo oficial de España al plan marroquí de autonomía para el Sahara.
Desde entonces, Rabat y Madrid han intensificado su coordinación política, económica y de seguridad en ámbitos como la lucha antiterrorista, la gestión migratoria, la cooperación energética, el comercio bilateral y la organización conjunta del Mundial 2030, configurando una asociación considerada estratégica a ambos lados del Mediterráneo.
