Rue20 Español/Rabat
El centro de estudios estadounidense Stimson Center ha publicado un informe sobre Marruecos en el que cuestiona abiertamente la narrativa sostenida por el Polisario respecto a las zonas situadas al este del muro de defensa marroquí, al tiempo que destaca el fortalecimiento progresivo de la posición diplomática de Rabat en el dossier del Sáhara marroquí.
El documento sostiene que Marruecos ha logrado reposicionar de manera significativa el debate internacional en torno al Sáhara durante los últimos años, consolidando su enfoque político y diplomático en diversos foros internacionales.
Uno de los aspectos más destacados del informe se centra en la situación de las áreas ubicadas al este del dispositivo de defensa marroquí. El think tank describe estos territorios como una zona tampón supervisada por las Naciones Unidas desde el alto el fuego de 1991, y no como espacios efectivamente administrados por el Polisario, contradiciendo así el discurso mantenido por el movimiento separatista sobre los llamados “territorios liberados”.
El análisis añade que el Polisario no dispone de una estructura administrativa o civil organizada dentro del Sáhara y subraya que las poblaciones vinculadas al movimiento permanecen retenidas en los campamentos de Tinduf, en territorio argelino.
Según el informe, esta realidad debilita la retórica utilizada durante décadas para sostener la idea de un control territorial efectivo por parte del Polisario en esa parte de la región.
El Stimson Center considera además que el equilibrio diplomático internacional ha evolucionado progresivamente a favor de Marruecos. En este sentido, el documento señala que el Consejo de Seguridad de la ONU ha ido dejando de lado la opción del referéndum, definida en el análisis como una vía “inaplicable”, para priorizar una solución política negociada.
El informe destaca igualmente la importancia de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada en octubre de 2025, al considerar que esta resolución sitúa la iniciativa marroquí de autonomía en el centro del proceso político auspiciado por Naciones Unidas e implica de manera explícita a Argelia en las negociaciones.
El think tank también pone el foco en la estrategia diplomática desplegada por Rabat en África. Según el documento, Marruecos ha reforzado considerablemente su presencia económica y política en el continente mediante inversiones, acuerdos bilaterales y asociaciones sectoriales, contribuyendo así a modificar la posición de varios países africanos sobre la cuestión del Sahara.
En este contexto, el informe recuerda que únicamente quince países africanos continúan reconociendo a la autoproclamada “RASD” dentro de la Unión Africana, mientras que veintidós Estados del continente han abierto consulados en las ciudades de El Aaiún y Dajla.
El estudio también analiza el impacto de la decisión adoptada por Estados Unidos en diciembre de 2020 de reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara. Para el centro estadounidense, este giro supuso una ruptura importante en los equilibrios diplomáticos del dossier y contribuyó a reforzar la credibilidad internacional de la propuesta de autonomía presentada por Marruecos.
Finalmente, el informe menciona las crecientes preocupaciones existentes en determinados círculos políticos estadounidenses sobre posibles vínculos entre elementos del Polisario y redes extremistas activas en la región del Sahel. El documento alude asimismo a iniciativas impulsadas en el Congreso de Estados Unidos para promover la inclusión del movimiento separatista en la lista de organizaciones terroristas extranjeras.
