Rue20 Español/San Salvador
Sara Kassir*
Marruecos y El Salvador, dos países geográficamente lejanos pero cada vez más próximos entre sí, contando cada uno de su parte con un potencial estratégico, fortalezas y recursos dignos de ser puestos de relieve.
Desde un punto de vista histórico, las raíces formales de las relaciones entre Marruecos y El Salvador se crearon realmente hasta finales del siglo XX, sin embargo lo más relevante no está en su origen sino en su reconfiguración reciente. En los últimos años, ambos países han pasado de un vínculo protocolario a uno con contenido económico y estratégico creciente.
Cabe recordar que, durante varios años, los diferentes gobiernos que se han sucedido en la República de El Salvador (desde 1989 hasta 2019) fueron adoptando una posicion no alienada con la postura marroquí, que por cierto se marcó con el reconocimiento oficial a la pretendida ‘rasd‘ en 1989 por parte de ARENA – Alianza Republicana Nacionalista – (era un gobierno con tendencia política derecha, basada en una economía liberal y una política conservadora), a sabiendas que la situación política de El Salvador en aquel entonces fue marcada por la Guerra Civil (que duró de 1979 hasta 1992) lo cual acarreó una situación de desequilibrio notorio y una alta carga ideológica con respecto a la política exterior del país.
Ahora bien, la llegada del actual presidente salvadoreño Nayib Bukele (en 2019) constituyó un punto de inflexión decisivo en las relaciones entre Marruecos y El Salvador, en la medida en que el gobierno de Bukele buscaba una reorientación de su política exterior, basándose en un enfoque más pragmático, abriéndose a nuevos socios estratégicos y diversificando sus alianzas.
Dicha apertura a nuevos socios se tradujo, en junio de 2019, en la visita de la canciller salvadoreña S.E Alexandra Hill T. a Marruecos, la cual fue clave para fomentar aún más estas relaciones y concretar el acercamiento diplomático y directo entre ambas naciones.
A raíz de este encuentro estratégico entre S.E Nasser Bourita y su homóloga salvadoreña en la capital Rabat, El Salvador decidió revocar su reconocimiento de la rasd.
Este giro en la posición salvadoreña marcó una alineamiento progresivo con la postura marroquí que se consolidaron en los años posteriores, sobre todo con la apertura de representaciones diplomáticas en ambos países (la embajada marroquí en El Salvador a finales del 2021 y la embajada salvadoreña en Marruecos en octubre 2022, la primera del país centroamericano en el continente africano).
En ese mismo contexto, ambos países establecieron mecanismos concretos de diálogo, destacando la primera ronda de consultas políticas (2022), que permitió institucionalizar el intercambio diplomático periódico y definir áreas prioritarias de cooperación, como comercio, energía, turismo y formación técnica. Este mecanismo consolidó una hoja de ruta bilateral orientada a resultados y al fortalecimiento de vínculos económicos y técnicos.
Asimismo se intensificaron las visitas oficiales y contactos de alto nivel, así como los intercambios en ámbitos políticos y parlamentarios, junto con iniciativas de cooperación descentralizada y municipal que ampliaron la relación más allá del nivel gubernamental central.
*Analista de Medios, Especializada en América Central.
