Rue20 Español/Rabat
La ministra de Economía y Finanzas, Nadia Fettah Alaoui, informó ante la Cámara de Representantes que el Gobierno moviliza aproximadamente 1.600 millones de dírhams al mes para hacer frente a las fluctuaciones de los precios de los combustibles, en un contexto internacional marcado por fuertes tensiones energéticas.
Durante la sesión semanal de preguntas orales, la ministra explicó que el Ejecutivo no aborda el incremento de los precios desde un enfoque estrictamente técnico o numérico, sino desde una perspectiva que busca equilibrar la gestión coyuntural con la preservación de márgenes de maniobra para proyectos estructurales del país.
Fettah Alaoui subrayó que la política gubernamental en este ámbito se inscribe en una gestión “responsable”, que tiene en cuenta tanto el contexto internacional como las condiciones internas, incluyendo los costes del transporte, la logística y el poder adquisitivo de los ciudadanos. Según indicó, los precios internacionales de la energía han registrado incrementos de entre el 40% y el 65%, en un escenario influido por la situación geopolítica, incluida la guerra en Oriente Medio, con el barril de petróleo fluctuando en torno a los 100–110 dólares.
La ministra añadió que el Gobierno asume plenamente sus responsabilidades económicas y financieras, al tiempo que mantiene su apuesta estratégica por la transición energética, especialmente mediante la aceleración de las energías renovables, en lugar de centrarse exclusivamente en el refinado, además de apoyar las inversiones en el sector.
En relación con el funcionamiento del mercado, Fettah Alaoui aseguró que los ministerios competentes realizan un seguimiento diario para garantizar la estabilidad de los mecanismos de precios. Sobre la cuestión de la concentración empresarial en el sector, afirmó que el mercado cuenta actualmente con alrededor de diez operadores, y no con dos o tres, como supondría una situación de monopolio. Recordó además que el Consejo de la Competencia ha examinado este asunto en varias ocasiones, en un contexto en el que los precios de los combustibles están liberalizados desde hace más de una década.
