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El programa de ayuda directa a la vivienda impulsado por el Gobierno marroquí continúa ganando tracción. Según informó este lunes el secretario de Estado de Vivienda, Adib Benbrahim, un total de 96.948 personas se han beneficiado ya de este mecanismo en su nueva formulación, sobre un volumen cercano a las 200.000 solicitudes registradas desde su puesta en marcha.
Durante una intervención ante la Cámara de Representantes, el responsable subrayó que este nivel de participación refleja un interés sostenido por parte de los ciudadanos, en un contexto marcado por la necesidad de facilitar el acceso a la vivienda.
El nuevo sistema introduce un cambio estructural en la política pública del sector, al transferir las ayudas directamente a los beneficiarios en lugar de canalizarlas a través de promotores inmobiliarios, con el objetivo de reforzar la transparencia y mejorar la eficacia del dispositivo.
En paralelo, el Ejecutivo continúa avanzando en el programa “Ciudades sin chabolas”, una de las principales iniciativas en materia de inclusión urbana. De acuerdo con los datos oficiales, el número de hogares concernidos ha pasado de 270.000 en 2004 a 496.000 a finales de septiembre de 2025. De este total, 370.000 hogares han logrado regularizar su situación, lo que ha permitido declarar 62 ciudades libres de asentamientos precarios.
La estrategia gubernamental también incluye acciones específicas para abordar el problema de los edificios en ruinas, especialmente en los núcleos urbanos antiguos. En este ámbito, Benbrahim detalló que durante el actual mandato se ha intervenido sobre 16.466 viviendas, beneficiando a cerca de 31.957 hogares.
El fortalecimiento del papel de la Agencia Nacional para la Renovación Urbana y la Rehabilitación de Edificios en Ruinas ha sido clave en este proceso. La movilización de recursos adicionales ha permitido intensificar las operaciones de censo y peritaje, así como acelerar el ritmo de intervención, en línea con los objetivos del Ejecutivo de mejorar las condiciones de habitabilidad y seguridad en el entorno urbano.
Con estos avances, el Gobierno busca consolidar una política de vivienda más equitativa y eficiente, centrada en el ciudadano y orientada a reducir los déficits estructurales del sector.
