Rue20 Español/Rabat
El informe anual de 2025 de la OTAN redefine su enfoque hacia el vecindario sur y destaca el papel creciente de Marruecos, al que sitúa como un socio estratégico en la estabilización y la seguridad de este espacio considerado sensible.
El documento subraya que el vecindario meridional ha adquirido una relevancia creciente dentro de la arquitectura de seguridad de la Alianza, en un contexto marcado por la inestabilidad, los desafíos transnacionales y la necesidad de reforzar la cooperación internacional. En este marco, Marruecos pasa a ocupar una posición destacada dentro de los mecanismos de asociación impulsados por la OTAN.
Según el informe, Marruecos forma parte del Diálogo Mediterráneo de la OTAN, un dispositivo considerado esencial para la seguridad de la Alianza y orientado a consolidar la cooperación política y operativa con países del sur del Mediterráneo. Este marco incluye a varios Estados de la región y busca reforzar la estabilidad mediante un enfoque más estratégico y orientado a resultados.
La OTAN destaca además los avances en la ejecución de su plan de acción para el vecindario sur, con una intensificación del diálogo político y una cooperación ampliada en ámbitos como la lucha contra el terrorismo, la proliferación de armas ligeras y el fortalecimiento de capacidades del sector civil. Asimismo, se han reforzado los vínculos con organizaciones regionales como el Consejo de Cooperación del Golfo y la Liga de Estados Árabes.
En este contexto, Marruecos se distingue como un socio de estabilidad y formación. El informe menciona iniciativas de cooperación centradas en la mejora de la capacitación de suboficiales, así como en el refuerzo de la interoperabilidad, la profesionalización militar y el intercambio de buenas prácticas. Estas acciones reflejan una relación que va más allá del diálogo diplomático y se orienta al desarrollo de capacidades operativas.
La Alianza enmarca esta cooperación en su enfoque de seguridad de 360 grados, que considera interconectados los riesgos provenientes de distintas regiones, incluidos el terrorismo, los tráficos ilícitos y las vulnerabilidades institucionales. En este esquema, la posición geográfica y la experiencia de Marruecos refuerzan su papel como actor relevante en la articulación entre África del Norte, el Atlántico y el Mediterráneo.
El informe concluye que las asociaciones con países del sur no solo benefician a sus socios, sino que constituyen un componente esencial de la propia seguridad de la OTAN. En este sentido, Marruecos es presentado como un eslabón clave dentro de la estrategia de estabilización del vecindario meridional, en un momento en que la Alianza busca reforzar su presencia y cooperación más allá del espacio euroatlántico tradicional.
