Rue20 Español/Rabat
Marruecos continúa afianzando su presencia en la economía global, según refleja la edición 2026 del informe de conectividad mundial elaborado por DHL.
El país se sitúa en el puesto 52 entre 180 economías, lo que supone un avance de once posiciones respecto a 2019 y confirma una tendencia sostenida de mayor inserción en los flujos internacionales.
El estudio, basado en más de nueve millones de datos relativos a movimientos de comercio, capitales, información y personas, muestra también una mejora en la puntuación global del Reino, que pasa de 50,4 a 51,7 sobre 100. Este progreso da cuenta de un proceso continuo de apertura, respaldado tanto por el fortalecimiento de alianzas exteriores como por el desarrollo de infraestructuras económicas.
En términos de profundidad —indicador que evalúa el peso de los intercambios internacionales frente a la actividad interna— Marruecos registra una evolución moderada, con una ligera subida hasta los 48 puntos, lo que lo mantiene en la mitad inferior de la clasificación. Sin embargo, el país destaca por un avance más significativo en el alcance geográfico de sus relaciones, evidenciando una diversificación creciente de sus socios.
El comercio exterior se consolida como el principal motor de esta dinámica. Marruecos escala más de veinte posiciones en este apartado, situándose en el puesto 36 a nivel mundial, impulsado por una mayor intensidad en los intercambios.
Europa sigue siendo su principal socio, con Francia y España a la cabeza; aunque el mapa comercial se amplía con actores relevantes como Estados Unidos, Alemania y China, reflejando una estrategia que combina proximidad regional y apertura a mercados lejanos.
En materia de capitales, la posición del Reino permanece relativamente estable. No obstante, los flujos de inversión extranjera directa —especialmente los proyectos greenfield— mantienen un interés constante en sectores como la industria, las infraestructuras y los servicios. A ello se suma una actividad sostenida en fusiones y adquisiciones transfronterizas, dominada por entradas de capital.
Por su parte, los flujos de información experimentan una evolución destacada, apoyada en el crecimiento de colaboraciones científicas, transferencias tecnológicas y expansión digital, lo que refuerza la inserción del país en la economía del conocimiento.
Desde una perspectiva geográfica, más del 80% de los intercambios comerciales y financieros del país se concentran en socios cercanos, lo que evidencia un fuerte componente regional. Sin embargo, el aumento de la distancia media de ciertos flujos, especialmente de inversión, apunta a una creciente capacidad de expansión hacia mercados más alejados.
En conjunto, la evolución registrada en los últimos cinco años confirma una trayectoria estable para Marruecos, con progresos notables en comercio e información.
Este desempeño se enmarca en una política de apertura económica que apuesta por la diversificación de socios, el refuerzo logístico y la adaptación a un entorno geopolítico cambiante, consolidando al país como una economía intermedia en proceso de integración en las cadenas globales de valor.
