Rue20 Español/Rabat
La cooperación internacional en materia de seguridad ha vuelto a poner de relieve el papel de Marruecos como socio clave en la lucha contra las redes transnacionales de narcotráfico y terrorismo, a raíz de dos recientes casos judiciales instruidos por el Departamento de Justicia de EE. UU..
Según los comunicados oficiales emitidos por el Distrito Este de Virginia, a los que tiene acceso Rue20 Español, las investigaciones que condujeron a la condena del libanés-sirio Antoine Kassas y al procesamiento del traficante de armas Osmund Mwapinga han contado con una amplia red de cooperación internacional, en la que Marruecos ha desempeñado un papel relevante.
En el primero de los casos, centrado en una compleja trama que combinaba tráfico de drogas, blanqueo de capitales y financiación de organizaciones terroristas como Hezbolá, la investigación fue liderada por la DEA y contó con la participación de varias oficinas internacionales, incluida la de Rabat. La implicación de esta antena marroquí se inscribe en el marco de una cooperación sostenida con las autoridades estadounidenses para rastrear flujos ilícitos que atraviesan múltiples continentes.
El caso Kassas ilustra la creciente sofisticación de las redes criminales, capaces de articular operaciones entre Oriente Medio, América Latina y África, utilizando rutas logísticas y financieras diversificadas. En este contexto, la colaboración de Marruecos ha contribuido a reforzar la capacidad de seguimiento y desarticulación de estas estructuras, especialmente en lo relativo a la circulación de estupefacientes y capitales ilícitos.
Por otro lado, el proceso contra Osmund Mwapinga, vinculado al tráfico de armas hacia cárteles mexicanos como el Cártel Jalisco Nueva Generación, pone de manifiesto la interconexión entre crimen organizado y terrorismo a escala global. Aunque este caso se desarrolló principalmente entre Europa, África y Estados Unidos, refleja un patrón común en el que la cooperación multilateral resulta determinante para identificar y neutralizar a los intermediarios clave.
Ambos procedimientos judiciales forman parte de la operación estadounidense “Take Back America”, destinada a desmantelar redes criminales transnacionales y sus vínculos con organizaciones terroristas.
En este marco, países como Marruecos consolidan su posición como socios estratégicos en el intercambio de inteligencia y en la coordinación operativa.
La participación de la oficina de la DEA en Rabat subraya, además, la importancia geoestratégica del Reino como plataforma de cooperación entre África, Europa y América. Este posicionamiento se traduce en una implicación activa en iniciativas internacionales orientadas a combatir amenazas híbridas que combinan crimen organizado, terrorismo y economías ilícitas.
En un contexto global marcado por la creciente convergencia entre redes criminales y actores terroristas, la experiencia marroquí en materia de seguridad y su colaboración con socios internacionales continúan siendo elementos clave en la arquitectura de seguridad internacional.
