Rue20 Español/Rabat
Marruecos se posiciona como el segundo productor africano de cebada y el primero en el norte de África, consolidando su papel como actor estratégico en un cultivo que, aunque todavía marginal en el continente frente al trigo o el maíz, presenta crecientes oportunidades económicas.
Según datos citados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Reino registró una producción media de alrededor de 1,6 millones de toneladas entre 2021 y 2023. Esta cifra sitúa al país solo por detrás de Etiopía, que encabeza el ranking africano con una media de 2,2 millones de toneladas durante el mismo periodo.
En el caso marroquí, la cebada constituye el segundo cereal más cultivado después del trigo y se extiende sobre cerca de un millón de hectáreas. La producción nacional permite cubrir aproximadamente el 80 % de las necesidades internas, estimadas en torno a 2 millones de toneladas, mientras que el resto se completa mediante importaciones.
Aunque la cebada se asocia frecuentemente con la industria cervecera, sus usos en África son más amplios, ya que también se destina a la alimentación humana y, sobre todo, a la nutrición del ganado. En Marruecos, el cultivo se utiliza principalmente como forraje, aunque en determinadas preparaciones culinarias también puede sustituir al trigo.
El panorama africano de producción sitúa en tercer lugar a Argelia, con una media de 800.000 toneladas entre 2021 y 2023, lo que cubre cerca del 42 % de su demanda interna estimada en 1,9 millones de toneladas. Le siguen Túnez, con unas 347.000 toneladas, y Sudáfrica, con alrededor de 337.600 toneladas, cuya producción se concentra principalmente en las provincias del Cabo y se destina mayoritariamente a la industria cervecera.
