Rue20 Español/Rabat
Un grupo de manifestantes antigubernamentales atacó una oficina del Partido Comunista de Cuba en la ciudad de Morón, provincia de Ciego de Ávila, en la madrugada del viernes, en medio de protestas por los prolongados apagones y la escasez de productos básicos que azotan la isla.
La manifestación, que comenzó de manera pacífica, derivó en actos de vandalismo contra la sede del Comité Municipal del Partido, según informó el periódico estatal Invasor.
Videos difundidos en redes sociales muestran a manifestantes irrumpiendo en el edificio, sacando documentos, ordenadores y muebles que luego fueron quemados en la calle. Otras grabaciones muestran un incendio frente al edificio y personas lanzando piedras contra sus ventanas, mientras se escuchaban gritos de «libertad».
Según Invasor, cinco personas fueron detenidas tras los hechos, que el diario calificó de «actos de vandalismo». Morón se encuentra en la costa norte de Cuba, a unos 460 kilómetros al este de La Habana, cerca del polo turístico de Cayo Coco.
La isla atraviesa una profunda crisis económica, marcada por la escasez de alimentos, combustible, medicamentos y electricidad. En los últimos días se han registrado protestas nocturnas en varios barrios de La Habana, muchas de ellas en forma de caceroladas contra los prolongados apagones. La situación energética se ha agravado tras el endurecimiento de la presión de Estados Unidos sobre la isla. Washington ha reducido los suministros de petróleo venezolano hacia Cuba y ha amenazado con imponer aranceles a países que vendan crudo al país caribeño.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que Cuba está cerca del colapso y ha instado al gobierno cubano a alcanzar un acuerdo con Washington. Trump ha manifestado su deseo de un cambio político en la isla, en parte por sus vínculos con Rusia, China e Irán.
El gobierno cubano confirmó el viernes que ha iniciado conversaciones con Estados Unidos para intentar reducir las tensiones. Paralelamente, La Habana ha comenzado a liberar a algunos presos políticos en el marco de un acuerdo mediado por el Vaticano.
