Rue20 Español/Rabat
Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait condenaron este sábado enérgicamente las acciones atribuidas a Irán, calificándolas de agresiones y de flagrantes violaciones de la soberanía de varios Estados árabes, y alertaron de sus graves consecuencias para la seguridad y la estabilidad regionales.
En un comunicado difundido por la Agencia de Prensa Saudí, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino subrayó que Arabia Saudí “condena y denuncia con la mayor firmeza la agresión iraní brutal y la violación flagrante de la soberanía” de los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar, Kuwait y Jordania. Riad expresó su plena solidaridad con los Estados afectados y puso a su disposición todos sus recursos para respaldar las decisiones que adopten, al tiempo que advirtió de las consecuencias de la persistencia de estas violaciones del derecho internacional. Arabia Saudí llamó asimismo a la comunidad internacional a condenar las agresiones y a adoptar medidas firmes frente a las acciones que amenazan la seguridad regional.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos denunciaron los “flagrantes ataques con misiles iraníes” contra su territorio y contra países hermanos de la región, considerándolos una violación manifiesta de la soberanía nacional y de los principios del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí reafirmó su plena solidaridad con los países afectados y subrayó que la seguridad de los Estados hermanos es indivisible. Abu Dabi rechazó además el uso del territorio regional como escenario de ajustes de cuentas o de extensión de conflictos y alertó de los riesgos que estas violaciones suponen para la estabilidad de la economía mundial y la seguridad energética.
A su vez, el Estado de Kuwait condenó el ataque iraní contra su territorio, calificándolo de violación de su soberanía y de su espacio aéreo, así como del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. El Ministerio de Asuntos Exteriores kuwaití reafirmó el derecho del país a la legítima defensa, en virtud del artículo 51 de la Carta de la Naciones Unidas, y a adoptar las medidas necesarias para proteger su territorio, su población y a los residentes. El comunicado señaló que los sistemas de defensa del país lograron repeler la agresión conforme a los procedimientos operativos vigentes y advirtió de que la continuidad de estos actos hostiles puede comprometer la seguridad y la estabilidad regionales.
