Rue20 Español/Rabat
México enfrenta un desafío de seguridad sin precedentes a menos de cuatro meses del inicio de la Copa del Mundo 2026, tras registrarse una ola de violencia en varias regiones del país.
Los incidentes se desencadenaron tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, durante una operación militar en el estado de Jalisco.
La operación provocó disturbios en ciudades como Guadalajara y otras zonas del occidente del país, con vehículos incendiados y bloqueos en carreteras. Las autoridades respondieron con un despliegue masivo de seguridad y la suspensión temporal de transporte en algunas áreas, en un intento por contener la situación.
El aumento de la violencia ha motivado advertencias de seguridad por parte de gobiernos extranjeros, instando a sus ciudadanos a extremar precauciones y evitar desplazamientos innecesarios.
Estas tensiones cobran especial relevancia ante el Mundial 2026, que se celebrará conjuntamente en México, Estados Unidos y Canadá. Las ciudades mexicanas de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey figuran entre las sedes seleccionadas, lo que plantea un reto adicional a las autoridades para garantizar la seguridad de aficionados, equipos y visitantes.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido comentarios sobre posibles repercusiones de estos hechos en la organización del torneo. Por su parte, el gobierno mexicano asegura que continúa avanzando con los preparativos logísticos y de seguridad, reforzando los protocolos necesarios para el esperado evento internacional.
