Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
¿Cómo hacer que la Copa Mundial 2030 no sea solo un evento fugaz? Esa fue la pregunta central en el panel “Turismo y entretenimiento” del Foro de Negocios Marruecos-España-Portugal, celebrado la semana pasada en el Complejo Mohammed VI de Salé.
Hamid Bentahar, presidente de la Confederación Nacional de Turismo (CNT), Younes Boumahdi, vicepresidente de la Federación de Industrias Culturales y Creativas (FICC), y Pau Abelló, director general senior del grupo español Roca, presentaron su hoja de ruta para transformar un mes de competición en dos décadas de prosperidad compartida. Su lema: no esperar hasta 2030. Los primeros resultados ya están visibles, con un aumento del 12 % de turistas españoles desde 2024.
El Mundial ya ha comenzado
La CNT no ha esperado a 2030 para actuar. Desde 2024 invitó a todo el congreso de agentes de viajes españoles a Marruecos, con un impacto inmediato: un aumento del 12 % en las llegadas de turistas españoles.
Según Bentahar, esto demuestra que a veces basta reunirse, dialogar y crear oportunidades de intercambio para obtener resultados concretos. Este año se repite la operación con agentes portugueses, y startups marroquíes de travel tech participarán próximamente en competiciones en Portugal para ofrecer soluciones innovadoras al sector.
En la feria internacional FITUR de Madrid, el número de profesionales marroquíes pasó de 100 a más de 300, lo que refleja que los operadores marroquíes ya están en acción y pensando en 2030.
Evitar el «pico espectacular»
Boumahdi afirmó que el mayor riesgo de los megaeventos es generar un pico espectacular seguido de una caída brusca. En lugar de eso, Marruecos apuesta por convertir ese pico en una base sostenible de desarrollo turístico, cultural y creativo. Antes de 2030, se trata de construir itinerarios culturales integrados; durante el Mundial, crear valor más allá de los partidos; y después, transformar las infraestructuras en industrias duraderas.
Un estadio que solo sirve para partidos es un centro de costos; si acoge conciertos, espectáculos y eventos culturales se convierte en generador de riqueza y empleo todo el año.
Mirando al Mediterráneo
Bentahar subrayó que la región del Mediterráneo es hoy el primer destino turístico mundial, con cerca de 900 millones de visitantes. Esta Copa será “la fiesta del Mediterráneo” y también del turismo marítimo —cruceros, yates y marinas— en desarrollo tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico.
El objetivo oficial de Marruecos es alcanzar 26 millones de turistas en 2030, pero con la experiencia de España y Portugal —cuya oferta turística es madura e incluso saturada— se podría aspirar a más de 30 millones.
El sueño de un “corredor sin fronteras”
Boumahdi expresó el deseo de un corredor común entre los tres países: un solo billete para tres países y una experiencia continua sin ruptura para el visitante. Una medida concreta sería permitir a ciudadanos europeos viajar a Marruecos con solo su documento de identidad, lo que podría aumentar el turismo en unos 10 %.
Esto se apoya en una realidad histórica y geográfica: menos de 14 km separan ambas riberas del Estrecho de Gibraltar, con siglos de intercambio humano, cultural y económico.
Inversión y cultura
Los participantes destacaron también el interés de los inversionistas portugueses y españoles en Marruecos, con proyectos hoteleros existentes y nuevos en búsqueda de oportunidades. Bentahar insistió en la necesidad de facilitar el acceso a terrenos turísticos y apoyar a los inversores.
Más allá del turismo, la cultura fue presentada como un cemento de cooperación, con propuestas de eventos culturales conjuntos entre los tres países. Para Abelló, este Mundial simboliza la unión de dos continentes y tres países, y ese espíritu es la mayor satisfacción y orgullo. Bentahar recordó que el legado duradero no se decreta, se construye paso a paso junto a los socios.
