Rue20 Español/Madrid
A pocos días de las elecciones autonómicas en Aragón, previstas para el próximo domingo 8 de febrero, los sondeos publicados esta semana dibujan un escenario político marcado por el retroceso histórico del Partido Socialista (PSOE) y la consolidación de un bloque conservador liderado por el Partido Popular (PP), que necesitaría el apoyo de la formación de extrema derecha Vox para acceder al poder.
Según tres encuestas difundidas el lunes por distintos medios nacionales, el PP se perfila como claro vencedor, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta en el Parlamento regional, fijada en 34 escaños.
La encuesta elaborada por 40dB para El País y la Cadena SER sitúa al PP, encabezado por Jorge Azcón, con 30 escaños, dos más que en los comicios anteriores. Este resultado obligaría a los populares a pactar con Vox, que experimentaría un fuerte ascenso hasta los 13 escaños, casi duplicando su actual representación.
En paralelo, el sondeo anticipa un desplome sin precedentes del PSOE en Aragón. El partido socialista, liderado en la región por Pilar Alegría, obtendría apenas 17 escaños, su peor resultado histórico, incluso por debajo de los registros de 2015. Este resultado confirmaría, según analistas, un ciclo electoral negativo para el PSOE, que ya sufrió importantes derrotas recientes en otras comunidades como Extremadura.
Un panorama similar refleja la encuesta de GAD3 para el diario ABC, que concede 28 escaños al PP, 18 al PSOE y 12 a Vox, consolidando a esta última fuerza como actor clave en la gobernabilidad de la región.
Por su parte, el estudio de Sigma Dos apunta a una horquilla que oscila entre 27 y 30 diputados para el PP, 17 a 19 para el PSOE y 12 a 14 para Vox, confirmando la tendencia general de los sondeos.
El caso de Aragón, en general, se inscribe en una dinámica más amplia de la política española, donde el avance de las derechas tradicionales y radicales está redefiniendo los equilibrios de poder a nivel regional. La necesidad del PP de pactar con Vox vuelve a situar en el centro del debate el papel de la extrema derecha en los gobiernos autonómicos, una cuestión que genera inquietud tanto dentro como fuera del país.
Si se confirman estas previsiones en las urnas, Aragón podría convertirse en otro ejemplo de gobierno conservador apoyado por Vox, mientras el PSOE afrontaría una profunda reflexión interna tras encadenar uno de los peores resultados de su historia reciente en la comunidad.
